
Rubén Galaviz Tristán (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
Dengue
RUBÉN GALAVIZ Tristán, titular del ISSEA, dejó claro que como en la entidad no tenemos la costumbre de revisar las azoteas, tuvieron que venir de Michoacán para “ilustrarnos” de cómo se pude prevenir el dengue y, aparte de los cuidados que hay que tener en el hogar, resulta que este mosquito también se reproduce en los panteones.
EN LA ENTIDAD nos gusta hablar de prevención, pero no siempre nos gusta practicarla. Ahí está el caso del dengue: cada temporada de lluvias regresan los llamados oficiales, las campañas y los consejos de siempre, pero hay una verdad incómoda que seguimos esquivando: en buena parte de la ciudad y del estado no existe una cultura cotidiana de revisar las azoteas. Y eso importa más de lo que muchos creen.
CUANDO AUTORIDADES de salud advirten que, tras las lluvias, las azoteas pueden convertirse en reservorios de agua y huevecillos del mosquito, no estaban lanzando una ocurrencia: estaban señalando un punto ciego de la vida urbana. Las azoteas casi nunca entran en la rutina de limpieza del hogar. Se barre el patio, se acomodan los cuartos, se vacían algunos recipientes visibles, pero la parte superior de la casa permanece fuera de la vista y, por lo tanto, fuera de la preocupación. Ese descuido doméstico termina siendo un problema público. En una ciudad donde abundan techos planos, objetos arrumbados y zonas donde el agua puede estancarse, ignorar la azotea es dejar una puerta abierta al mosquito transmisor.
PERO REVISAR las azoteas no basta. La otra medida fundamental, quizá la más insistida por las autoridades sanitarias, es eliminar, lavar, tapar o voltear cualquier recipiente que pueda acumular agua: cubetas, llantas, botellas, macetas, tinacos, aljibes y bebederos. El mosquito no necesita grandes charcos para reproducirse; le basta un pequeño depósito de agua y varios días sin molestia. Por eso la prevención real no depende sólo de fumigar cuando el problema ya está encima, sino de cortar desde antes los criaderos dentro de las casas. Aguascalientes ha reiterado estas acciones en sus campañas recientes, junto con el uso de repelente y mosquiteros, precisamente porque la batalla contra el dengue se gana o se pierde en el entorno doméstico. (BDR).