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¿Por qué seguimos tolerando una cultura urbana donde la prevención más elemental se considera opcional?

Barrer a Tiempo

UNA CIUDAD no se inunda sólo por la lluvia, sino por la costumbre de ignorar el mantenimiento básico de azoteas, banquetas, calles y coladeras.

EN LA ENTIDAD cada temporada de lluvias parece sorprendernos como si fuera un fenómeno extraordinario, cuando en realidad se trata de un ciclo anunciado.

LAS AUTORIDADES municipales han reiterado recomendaciones concretas como barrer azoteas, patios y el frente de casas y negocios para evitar que basura y hojarasca tapen coladeras, alcantarillas y caimanes; además, el propio municipio y MIAA han insistido en mantener limpios canales de agua, drenajes y desagües para reducir riesgos de inundación.

SIN EMBARGO, año con año la escena se repite: calles anegadas, pasos a desnivel cerrados, vehículos varados y colonias afectadas por obstrucciones que, en muchos casos, pudieron prevenirse.

ENTONCES NO se trata de si llueve mucho o poco. La verdadera pregunta es ¿por qué seguimos tolerando una cultura urbana donde la prevención más elemental se considera opcional?

BARRER UNA azotea no es un gesto menor: es impedir que hojas, tierra, plásticos y escombro terminen en bajadas de agua y, después, en el sistema pluvial.

LIMPIAR EL frente de una casa no es sólo una cuestión de imagen pública: es evitar que la basura viaje unos metros y se convierta en el tapón que agrava un encharcamiento en toda una calle.

Y UNA DE esas consecuencias la padecen los vecinos del Barrio del Encino, justo en la esquina de la calle Alba con José María Chávez, donde había una gran alcantarilla y por el “descuido” de los ciudadanos, está totalmente tapada y en cada lluvia hay un charco eterno que no sólo provoca inundación, sino que sea caldo de cultivo para que se reproduzcan zancudos.

SERÍA CÓMODO cargar toda la responsabilidad al gobierno, pero esa salida también es una forma de evasión. Sí, el municipio debe desazolvar, monitorear colectores, retirar residuos y responder con rapidez; de hecho, ha reportado labores preventivas y operativos de limpieza antes y después de lluvias intensas.

PERO NINGUNA estrategia pública será suficiente si una parte de la ciudadanía sigue usando la calle como extensión del bote de basura, si saca residuos durante la tormenta o si deja materiales de construcción junto a alcantarillas.

CUANDO LA Infraestructura colapsa con mayor rapidez es cuando se combina un mantenimiento insuficiente con una participación ciudadana pobre.

POR ESO, al igual que pasa con los que tienen la pésima costumbre de sacar a las mascotas para que hagan sus necesidades en la calle y no llevan una bolsa para levantar esos desechos, sucede con los que les importa poco no barrer azoteas y calles.

LUEGO CUANDO por el descuido de algunos, otros padecen las consecuencias al inundarse y tener que soportar las aguas negras dentro de sus casas.

HAY QUE tener empatía y respeto por los demás, porque limpiar beneficia a todos. (BDR).

Encuesta Nacional Sobre Confianza del Consumidor

CON LOS resultados de la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO) se calcula el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC). Este mide la percepción de las y los consumidores sobre su situación económica actual y la del país, así como sus expectativas.

EL INSTITUTO Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México dan a conocer el ICC de mayo de 2026. Con datos ajustados por estacionalidad, el ICC se ubicó en 43.5 puntos, lo que implicó un descenso mensual de 0.7 puntos. (Inegi).