
Rogelio Hernández Álvarez, de 44 años, tenía escasos días de haber regresado de Estados Unidos
Un hombre que recientemente había regresado de los Estados Unidos murió al ser arrollado por el tren, en terrenos del municipio de Cosío. La víctima fue Rogelio Hernández Álvarez, de 44 años, quien, por motivos aún desconocidos, decidió terminar con su vida.
Este caso corresponde al suicidio número 18 de acuerdo con la amañada cifra oficial. Información extraoficial señala que el domingo 31 de mayo Rogelio regresó de Estados Unidos para reunirse con su familia en la comunidad San Jacinto, Rincón de Romos.
Alrededor de la una de la tarde de ayer salió de su domicilio a bordo de un vehículo Chevrolet Corsa gris y tomó la carretera estatal 26 rumbo a la comunidad Valle de las Delicias, en Rincón de Romos. Tras estacionar el automóvil bajo un árbol en un predio rústico, Rogelio caminó hacia las vías del tren.
Según la tripulación de una locomotora de Ferromex que jalaba decenas de vagones con dirección al norte, de pronto el hombre se arrojó al paso de la máquina, perdiendo la vida de manera inmediata. Al recibir el reporte, acudieron policías estatales y municipales, socorristas de la Secretaría de Salud de Cosío, así como elementos del Ejército y de la Guardia Nacional, quienes cubrieron el cuerpo con una sábana blanca y acordonaron el área.
Posteriormente se presentaron elementos del Instituto de Ciencias Forenses, Servicios Periciales y de la Agencia Estatal de Investigación Criminal para dar fe del cadáver. Tras la inspección ministerial, el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense. El vehículo del hoy occiso fue entregado a sus familiares.