Orientan Sobre “Violencia, Adicciones, Acoso y Ciberdelitos”

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Antonio Martínez Romo

El secretario de Seguridad Pública Estatal, Antonio Martínez Romo, dio a conocer que la policía refuerza las pláticas preventivas en escuelas para alertar a los estudiantes sobre los riesgos a los que están expuestos. Destacó que estas acciones buscan orientar a las y los alumnos sobre situaciones de peligro como “violencia, adicciones, acoso y ciberdelitos, además de fortalecer la cultura de la prevención en los planteles educativos”.

Como parte de las estrategias de proximidad y prevención, corporaciones de seguridad mantienen charlas en escuelas de Aguascalientes con el objetivo de informar a las y los estudiantes sobre los riesgos que pueden enfrentar dentro y fuera de los planteles y “entre los temas que se abordan se encuentran el bullying, el consumo de drogas, la violencia intrafamiliar, los ciberdelitos y la importancia de denunciar cualquier situación que ponga en riesgo su integridad”.

Martínez Romo señaló que el fortalecimiento de las acciones de prevención y proximidad será una prioridad en todos los municipios del estado.

En etapas previas de trabajo en el ámbito municipal, sostuvo que estos programas en las escuelas buscan brindar información preventiva del delito a estudiantes y padres de familia, a fin de contribuir en su formación académica y social.

De acuerdo con información pública sobre estas jornadas, en los planteles se han impartido programas de prevención del acoso escolar, orientación sobre drogas, educación vial, prevención en línea y actividades para reforzar el autocuidado. También se han realizado visitas de personal especializado para hablar con adolescentes sobre cómo  identificar conductas de riesgo, evitar engaños en internet y pedir apoyo a tiempo ante cualquier amenaza.

Con estas acciones, las autoridades buscan que la comunidad estudiantil cuente con más herramientas para reconocer peligros, tomar decisiones informadas y acercarse a instancias de apoyo. La intención, sostuvo Martínez Romo en diversos posicionamientos públicos, es consolidar una policía cercana a la ciudadanía y reforzar la prevención como una de las vías principales para proteger a niñas, niños y adolescentes.

Las pláticas forman parte de un esquema de prevención social del delito que busca llegar a estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato mediante mensajes claros y acordes a su edad.

En estos encuentros, el personal de seguridad explica de manera directa cuáles son las principales amenazas que pueden presentarse en la vida cotidiana, ya sea en el entorno escolar, en la vía pública o en espacios digitales, con la intención de que las y los alumnos aprendan a identificar factores de riesgo antes de que se conviertan en una situación mayor.

Uno de los aspectos centrales de estas jornadas es enseñar a niñas, niños y adolescentes a reconocer señales de alerta, como cambios de conducta, intentos de extorsión, situaciones de violencia, ofrecimientos de sustancias ilícitas o contactos sospechosos a través de redes sociales y plataformas de mensajería.

En este esfuerzo también se promueve la participación de docentes, madres y padres de familia, al considerar que la prevención resulta más efectiva cuando existe comunicación constante entre escuela, hogar y autoridades. Martínez Romo subrayó que la seguridad no sólo debe concentrarse en la reacción ante los delitos, sino también en fortalecer medidas anticipadas que permitan reducir conductas de riesgo entre la población joven.

Las pláticas en escuelas se han convertido en una herramienta de proximidad para generar confianza entre las corporaciones y la comunidad estudiantil, además de abrir canales de orientación y denuncia que puedan ser utilizados de manera oportuna. La apuesta institucional es que este tipo de encuentros no se limiten a una charla aislada, sino que formen parte de una estrategia permanente en los planteles educativos para sembrar una cultura de autocuidado, legalidad y denuncia.

Con ello, las autoridades estatales pretenden que las y los estudiantes no sólo reciban información, “sino que desarrollen criterios para actuar frente a escenarios de violencia o presión social, y sepan a qué instancias acudir en caso de necesitar respaldo. De esta manera, la prevención se consolida como un componente clave en la construcción de entornos escolares más seguros”.