Se ha Invitado a Adherirse a Todos los que Faltan, Señala
Por Benny Díaz

Ciudad de México.- Claudia Sheinbaum (Foto: Galo Cañas/Cuartoscuro)
En la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue cuestionada sobre el motivo por el que Aguascalientes no se ha adherido al IMSS Bienestar, ya que se entrevistó a Rubén Galaviz Tristán, titular del ISSEA, al respecto y respondió que lo evaluarían. En concreto, la reportera preguntó si el procedimiento para que los estados se unan al IMSS Bienestar es porque deben recibir invitación formal de parte de la federación.
La presidenta respondió: “Lo hemos hecho a todas las entidades que no están en el IMSS-Bienestar, lo hemos hecho y algunos lo están evaluando y otros han decidido que no”. La diferencia es que aquellos que lo siguen pensando o lo han desechado tienen como resultado que “en estas entidades la salud se cobra. Cada atención que se da en salud se cobra a la gente y esa es una de las desventajas, porque la entrada al IMSS Bienestar es que es gratuito, todos los servicios son gratuitos”.
Aclaro que para que un estado se adhiera a este modelo de salud “tiene que aportar una parte de sus recursos para que podamos dar un mejor servicio. Vale la pena porque los servicios del IMSS Bienestar y los servicios federalizados son gratuitos, comenzando desde las consultas”.
El IMSS en Aguascalientes
En el caso de Aguascalientes, el IMSS está sobrecargado, no sólo por los derechohabientes, sino por todos los que ya reciben atención sin tenerla.
Las citas son demasiado espaciadas y, en general, hay que hacer filas por horas para obtener una cita. Esto se debe a que el personal no está debidamente capacitado y trata mal a las personas, prefiriendo hacer otras cosas en lugar de agilizar el sistema en la computadora, lo que provoca acumulación de pacientes.
Además, otro de los problemas que enfrentan los pacientes es que las citas son de 15 minutos, tiempo en el cual el médico o especialista no alcanza ni a auscultarlos, por lo que se limita a hacer recetas. Luego deben enfrentar un protocolo muy burocrático para surtir los medicamentos en farmacia.
También ahí hay que darse de “alta” para los medicamentos controlados o los destinados a enfermedades crónico-degenerativas, y después les dicen que no hay existencia. El camino que les queda a los pacientes es comprarlos de su bolsillo para no interrumpir los tratamientos.