Presencia de la CIA en Chihuahua, “una Alerta”
Por Benny Díaz

Fernando Alférez Barbosa (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
“Manuel Alonso García no puede ir por la vía libre y que tome decisiones equivocadas como su homólogo de Chihuahua, porque luego anda presumiendo su cercanía con el FBI y otras agencias estadounidenses que vienen a darle ‘cursos’, y en seguridad nacional la CIA anda colaborando aquí y no sabemos si ha sido autorizado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y esto debe ser una alerta, sobre todo en Aguascalientes, porque no puede haber injerencia sin la autorización de la SRE, con quien se establecieron los convenios registrados previamente con autorización de la federación.
Si se hace de otra manera, no sólo se viola la soberanía, sino las leyes de seguridad nacional”, declaró en entrevista colectiva el diputado morenista Fernando Alférez Barbosa.
Lo anterior, en referencia a lo ocurrido en Chihuahua, donde murieron dos agentes de la CIA que, sin ninguna autorización del gobierno federal se encontraban en el país y presuntamente apoyaban en el desmantela miento de laboratorios de drogas sintéticas, y para lo cual el fiscal de ese estado, César Jáuregui Robles, primero dio una versión y después la modificó.
Al ser cuestionado sobre si la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, debería rendir cuentas por estos hechos, Alférez manifestó que “se deben deslindar responsabilidades” y recordó que “la CIA nada tiene que ver con el combate al narcotráfico y que se entienda que las funciones de la CIA han sido identificados así históricamente, tienen como objetivo ‘descarrilar’ gobiernos y no sólo en Latinoamérica, en todo el mundo”.
Alférez Barbosa calificó como “un buitre” al gobierno de Donald Trump, quien “tiene unas estructuras muy retrógradas y subsisten gracias a lo que hacen en todo el mundo y a México lo tiene como un objetivo prioritario del supuesto terrorismo como se ha empeñado en calificar al crimen organizado”.
Por ello insistió en que Manuel Alonso García debe actuar con cuidado y no andar tan “suelto” en la toma de decisiones ni en su cercanía con organizaciones estadounidenses de las que presume, porque cualquier acción fuera de los protocolos de ley que ponga en riesgo la soberanía nacional sería un problema grave y serio.
“Defender la soberanía de México es tarea y responsabilidad de todos”, concluyó.