Espera que Autoridades Pongan Freno a “Venta” de Mujeres
Por Benny Díaz

Juan Espinoza Jiménez (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
Juan Espinoza Jiménez, obispo de la Diócesis de Aguascalientes, ofreció una breve entrevista colectiva antes de la misa de las 10:00 de la mañana y habló sobre la Feria Nacional de San Marcos, misma que ha estado blindándose para evitar situaciones en donde los menores de edad sean violentados, ya que autoridades han levantado la voz sobre el riesgo de que la verbena abrileña pueda convertirse en un “paraíso” para el turismo sexual infantil.
También se le preguntó sobre la situación de las mujeres encontradas en el bar Tormenta del Oeste, víctimas de trata de personas y explotación sexual.
“Hay que tener mucho cuidado, porque la feria se presta para eso y ojalá que no se promuevan estas cosas que denigran a las personas y las autoridades pongan freno”, respondió. El purpurado subrayó que Aguascalientes debe mantenerse como un estado donde se respeten los valores morales, se practique la creencia en Dios, se mantenga la fe y se defienda el catolicismo como lo hicieron en su momento quienes participaron en la guerra cristera, porque un mundo sin Dios pierde todo sentido y se paga muy caro poniendo en riesgo “la dignidad de las personas”.
Espinoza Jiménez insistió en que se ponga “un freno para no denigrar a nadie y que aquí no se permita ‘vender’ mujeres, hay que reconstruir los valores. La Feria Nacional de San Marcos tuvo un inicio muy bonito, estamos en su edición 198 y durante todos esos años la gente ha tenido un motivo para celebrar. Al principio era algo muy bonito porque la gente intercambiaba cosas y eran momentos de integración y compartir para poder ayudarse unos a otros, y ahora ya se habla de explotación. Ustedes, como reporteros, tienen muchas respuestas”.
El purpurado habló también de los jóvenes que gustan de asistir a la verbena “porque les gusta el ruido, la fiesta, divertirse y eso no es malo, siempre y cuando lo disfruten sanamente”.
El obispo también se refirió al sentido de la Feria, que comenzó como una fiesta en honor del evangelista San Marcos y con un carácter religioso, pero “ahora lo tienen olvidado, sólo usan el puro nombre, desafortunadamente. En la parroquia también van a poner su granito de arena para la fe, que la gente de Aguascalientes tenga fe, siga siendo creyente y que contagien de fe a otros y que en ese aspecto mejore también el sentido de la feria”.