Tal parece que el feminicidio de la joven Clarissa Ivette Méndez no quedará impune, luego de que la Fiscalía General del Estado recabara pruebas en contra de la expareja sentimental de la víctima, Jesús Salvador Puentes Medina.

De acuerdo con información extraoficial, Salvador, preso en el Cereso de la salida a Calvillo por posesión de droga, ya fue notificado de la orden de aprehensión por el delito de feminicidio, y se espera que en las próximas horas un juez de Control le dicte el auto de vinculación a proceso.

El crimen ocurrió al filo de las 22:30 horas del viernes 28 de noviembre de 2025, cuando Clarissa, de 22 años, se encontraba afuera de su casa platicando con un hombre luego de que compraran un café –aunque también se dijo que habían adquirido cerveza para su progenitor–, en la avenida 5 de Mayo, casi esquina con la arteria Emiliano Zapata, en la comunidad San Antonio de los Ríos.

En ese momento a cierta distancia el asesino le disparó, logrando herirla en el cuello, cayendo la joven apenas puso un pie dentro del domicilio.

Trascendió que Jesús Salvador y Clarissa sostuvieron una relación sentimental por aproximadamente cinco años, pero medio antes de su deceso, ella decidió poner fin a la relación debido a las constantes agresiones que recibía, e incluso denunció al violentador y logró que se emitiera una orden de restricción, la cual nunca se cumplió.

Al día siguiente del feminicidio, policías investigadores detuvieron a Jesús Salvador por posesión de varias dosis de “crystal” y lo llevaron al Cereso, donde un juez de Control y Juicio Oral Penal lo vinculó a proceso.

En relación al cobarde asesinato, declaró que a esa hora se encontraba alimentando ganado en un granero, pero no lo pudo comprobar. Tras cuatro meses de arduas investigaciones, las autoridades señalaron a Jesús Salvador como el que cometió el feminicidio. Entre las pruebas aportadas, lo catalogaron como experto en manejo de armas de cacería, por lo que pudo haber disparado a lo lejos en contra de Clarissa.

Asimismo, a través de cámaras de seguridad, se comprobó que el feminicida huyó montado a caballo.