“No Escuchamos lo que Necesitan, lo que Quieren y les Preocupa”
Por Benny Díaz

Angie Contreras (Foto: Instagram angieconter)
Ante la controversia desatada sobre si deben juzgarse a los adolescentes que han asesinado –como el caso del menor que atentó contra la vida de dos mujeres en una escuela de Michoacán al atacarlas con un arma de alto calibre–, “hay que preguntarnos qué estamos haciendo mal como sociedad y preguntarles a ellos qué piensan, qué les pasa, cómo se sienten, porque son jóvenes que están viviendo en un contexto tan violento que no es sólo lo que están viendo, leyendo y consumiendo en redes sociales, sino también por el contexto que hay en nuestro país con el reclutamiento forzado, la desaparición de jóvenes, el incremento de grupos del crimen organizado y el incremento de jóvenes desaparecidos”, declaró en entrevista la activista y defensora de derechos humanos, Angie Contreras.
Lo que debería preocupar es que la responsabilidad es de toda la sociedad y lo que sucede a un niño es porque todos “no estamos escuchando lo que necesita, lo que quieren y las preocupaciones de las niñas, niños y adolescentes, porque es más fácil para las personas adultas decirles que lo que están haciendo está mal, regañarles y no escuchar, preguntarles por lo que están pasando y cómo se sienten, por qué están viendo lo que ven, por qué están leyendo ese tipo de contenido o por qué están siguiendo a personas en redes sociales que difunden mensajes violentos”.
Los adultos deben tomar conciencia de que, si están a cargo de menores de edad, hay una responsabilidad para con ellos: explicarles lo que está mal y por qué ese tipo de conductas violentas hacia las mujeres, e incluso hacia los animales de compañía, personas con discapacidad o en situación de calle, no deben ser toleradas.
“En nuestra sociedad es más fácil decir que los jóvenes están locos que hacer un alto y pensar en cómo conocieron ese tipo de contenido y de personas, y cómo las personas adultas no estamos generando estos espacios para que las chicas y los chicos puedan dialogar con sus padres, tutores o cualquier adulto. Lo rechazan en su gran mayoría porque saben que no se les escucha y no pueden sentir confianza, porque se les va a regañar e incluso infringir castigos”.
Los padres de familia o tutores no pueden simplemente dejarlos ser sin que haya un diálogo positivo para saber lo que piensan, lo que les lastima, incomoda, lo que quieren, y darles ese acompañamiento para que no se sientan solos ni se dejen guiar por personas que ni siquiera conocen en persona. En el caso del doble feminicidio ocurrido en Lázaro Cárdenas, Michoacán, “cómo es posible que un chico de 15 años tuviera acceso a un arma de alto calibre. Esta es la parte en que debemos fijarnos en dónde está la falla para con ese chico y saber el contexto en el que estaba, porque seguramente previo a ese evento tuvo que haber alertas, ciertos comportamientos o conductas que nadie detectó, y si lo hicieron no hicieron nada, no se preocuparon por él.
“Esta es una llamada de atención para que hagamos algo y nos tomemos en serio este problema, y se piense en realizar acciones para resolver la violencia que están viviendo los adolescentes y jóvenes en México, porque los adultos les estamos fallando”, finalizó.