Derechos Humanos Deben Prevalecer Sobre Dogmas Religiosos, Reitera
Por Benny Díaz

Angie Contreras (Foto: Instagram angieconter)
“Se debe garantizar educación sexual integral y también garantizar la salud para quienes desean ser madres y para quienes no, porque no todo se reduce al aborto, pero las leyes deben crearse desde la laicidad y todos tienen derecho a manifestarse, pero también deben ser respetados los derechos humanos”, manifestó en entrevista Angie Contreras, activista y vocera del Movimiento Mujeres Vivas, Mujeres Libres. Sobre la Caminata Festival por la Vida, dijo que todas las personas tienen derecho a manifestarse.
Señaló que hay quienes salen a cerrar las calles porque no tienen acceso al agua o una escuela porque se está dando violencia o acoso sexual en los planteles, por lo que la toma de los espacios públicos es un derecho de todas las personas, y si van a salir a manifestarse por la vida está bien.
“Qué bueno que Aguascalientes sea un estado que está a favor de la vida y eso debería aplaudirse. Qué bueno que constantemente el estado está con un discurso de proteger la vida, pero yo me pregunto: ¿cuáles son las vidas que realmente interesan? Porque se encontró hace unas semanas un lugar muy cerca del perímetro ferial donde había explotación y trata sexual de mujeres adultas y adolescentes, y hemos visto muy poca respuesta por parte de las autoridades”.
“Hemos visto la gran cantidad de feminicidios que hay en Aguascalientes, ¿esas vidas no importan? Los esfuerzos que se hagan para garantizar el acceso a los servicios de salud de todas las personas y por servicios de salud buscamos la salud reproductiva para todas, y la justicia reproductiva no se limita solamente a abortos o creer que hablamos de derechos sexuales es una mirada muy corta del tema.
“Es hablar de frenar la violencia ginecoobstétrica que se sigue dando en las clínicas del estado, es garantizar la educación sexual integral y aunque nos digan en el Congreso que sí se da educación sexual integral, el problema es qué tipo de educación se ofrece, porque esta idea de que el sexo es malo o que la única forma de prevenir un embarazo es no teniendo relaciones sexuales no ha funcionado.
“Tendría que hablarse de prevención de violencias, de métodos anticonceptivos y planificación familiar, pero también es hablar de que hay que dar apoyo y seguimiento a las mujeres que desean ser madres desde el momento en que se dan cuenta hasta el trabajo de parto a quien decide ser madre y también buscamos que se garantice el acceso a la salud a quien decide no serlo”.
Angie Contreras sostiene que las creencias religiosas no deben trasladarse al ámbito público porque se vuelve un obstáculo gobernar desde una moral que busca “evitar el acceso a los derechos de todas las personas y ahí viene un problema porque cada persona es libre de expresar y manifestar sus expresiones religiosas. La laicidad busca el respeto a cualquier creencia religiosa, pero las iniciativas del estado no se pueden basar en las que tienen ellos, se tienen que basar en derechos humanos que buscan garantizar para todas las personas, indistintamente de la creencia religiosa.
“Cuando hablamos de derechos sexuales y reproductivos no estamos hablando de que automáticamente todas las personas van a tener abstinencia sexual o todas las personas van a tener que utilizar el mismo método anticonceptivo o que deben mantener relaciones sexuales con las mismas personas, no.
“Es hablar de mantener la información para poder decidir de forma informada y de eso tratan los derechos humanos: de lograr dignidad de todas las personas y que no se te nieguen los servicios de salud sin importar dónde visas, tus creencias religiosas o políticas, todos tienen los mismos derechos y no se puede estar apegado solamente a las creencias de unos cuantos porque estás obligando a otros a que si hace algo es pecado y eso no debe ser y lo que buscamos es dignidad”.
Por eso celebra que ya el IMSS esté obligado a garantizar la información y los servicios adecuados para las mujeres que piden un aborto voluntario y es mejor esto que poner en riesgo la vida de esas mujeres y también de aquellas que decidan ser madres.