Rubí Suma 18 Días Privada de su Libertad

Por Benny Díaz

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Rubí suma 18 días privada de su libertad

Rubí es una joven que fue víctima de abuso sexual y pese a las amenazas que recibió, decidió denunciar a sus agresores. Hoy se encuentra privada de su libertad y enfrenta un proceso penal promovido por quienes le causaron daño. Todo derivó de que la madre de uno de ellos “exigió” que retirara la denuncia; al no hacerlo, la amenazó con “desquitarse” y cumplió su advertencia.

El Observatorio de Violencia Social y de Género acompaña este caso y emitió un posicionamiento sobre la gravedad de lo que ocurre en Aguascalientes, señalando que la justicia se encuentra al revés: las víctimas son privadas de su libertad y los agresores pasan a ser considerados “víctimas”.

 Recuento de los Daños

La madre de la joven relató lo ocurrido y autorizó su publicación en esta Casa Editorial. La historia comenzó en diciembre de  2022, cuando Rubí inició una relación con un muchacho que dijo tener 16 años, aunque en realidad tenía 13. También mintió sobre su nombre: aseguró llamarse Guadalupe, pero en realidad es Brayan Lucio.

La relación fue violenta, con maltrato físico y psicológico hacia Rubí y en marzo de 2023 ella decidió terminar el noviazgo tras la intervención de sus padres, quienes le hicieron ver que no era sano para ella. Tiempo después, Rubí comenzó otra relación con un joven de nombre Óscar Alexis. Los meses transcurrieron con normalidad hasta noviembre de 2024, cuando la vida de Rubí cambió drásticamente.

Óscar llegó a la casa de la joven, quien “estaba en muy malas condiciones” y le informó a su madre que habían abusado sexualmente de ella. Óscar relató que la había rescatado de dos jóvenes que la llevaban en una motocicleta. Con ayuda de un amigo, logró detenerlos y bajar a Rubí, quien le contó lo que había sufrido.

Rubí confirmó a su madre lo ocurrido: fueron tres los agresores: Brayan Lucio, Ernesto y otro menor de edad cuyo nombre se desconoce.

“Le dije a mi hija que teníamos que denunciar y marqué al 911, quienes mandaron una unidad policiaca y una ambulancia y cuando la subieron los paramédicos preguntaron qué había pasado y cuando se les dijo del abuso sexual respondieron que ellos no podían tocarla y le sugirieron que la llevaran a la Fiscalía”, cuenta la madre. La unidad policiaca las trasladó a la Fiscalía General del Estado, donde revisaron a Rubí.

“Yo pregunté qué iba a proceder y me respondieron que no nos preocupáramos, que ellos se encargaban de todo y por eso me regresé con mi hija a la casa”.

En febrero de 2025, personal acudió a su domicilio para realizar preguntas y “yo cuestiono si tenía que contratar un abogado y me dicen que no me preocupe, que ellos hacen el trabajo y que no gastara dinero”.

 Las Amenazas

En abril de 2025 ocurrió un hecho que agravó la situación: “Llega la mamá de este menor, Brayan Lucio, a mi casa y en cuanto abro la puerta me exige de mala manera que mi hija retire la denuncia en contra de su hijo.

A gritos denostó a mi hija, que ella lo buscaba. Iba acompañada de su nuera y entre las dos despotricaron contra Rubí. Les pedí que se retiraran de mi domicilio en varias ocasiones y cuando la señora se dispuso a marcharse dijo: ‘por las buenas o por las malas van a tener que quitar esa  denuncia y si no, me voy a desquitar con lo que más le duela’”.

La madre de la víctima no dimensionó en ese momento las amenazas, pero después comprendió que iba a ir directo contra su hija. En enero de este año recibieron un aviso de la denuncia interpuesta por los agresores en contra de Rubí. La madre contrató un abogado, quien acudió en varias ocasiones a la Fiscalía para solicitar la carpeta de investigación, misma que le fue negada repetidamente. En febrero, la joven tuvo su primera audiencia.

“El abogado pidió tiempo porque todavía no le daban la carpeta. Se la entregaron y el 5 de marzo mi hija tiene otra audiencia y ya no la dejaron salir, la privaron de su libertad argumentando que le podría hacer daño al muchachito (Brayan) y ya lleva 18 días privada de su libertad. Exijo justicia para mi hija, porque no es justo que muchas mujeres que no deciden callar, venciendo el miedo, pasen de ser víctimas a victimarias y, lo peor, ahora la están revictimizando”.

El Observatorio de Violencia Social y de Género trabaja como coadyuvante con el abogado de Rubí en la elaboración de recursos legales y en la incidencia jurídica del caso.