Una octogenaria fue hallada muerta y su esposo, de edad similar, deshidratado dentro de un domicilio del fraccionamiento Santa Anita. El hijo de ambos, Iván Barajas, de 53 años, quien padece una enfermedad mental, fue presentado al Ministerio Público.
Alrededor de las dos de la tarde de ayer, el servicio de emergencia 911 recibió el reporte de que un hombre salió gritando que “había matado a sus padres” en la casa marcada con el número 410 de la calle Teresa de Ávila, refugiándose después en un domicilio contiguo.
Policías municipales acudieron al lugar y, tras entrevistarse con un vecino que corroboró el reporte, recibieron a Iván, quien presentaba crisis nerviosa. Al ingresar al domicilio junto con socorristas de Protección Civil, confirmaron la muerte de una mujer de aproximadamente 80 años.
Por la rigidez del cuerpo, se estimó que llevaba al menos tres días fallecida. El esposo fue encontrado casi inconsciente, con severa deshidratación, y trasladado de urgencia al Hospital Hidalgo, donde se reportó su estado como grave. Elementos del Instituto de Ciencias Forenses, Servicios Periciales y de la Agencia Estatal de Investigación Criminal realizaron las diligencias correspondientes.
Presuntamente no se hallaron huellas de violencia. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, sin que hasta el cierre de la edición se hubiera determinado la causa del fallecimiento. La Fiscalía General del Estado informó que, de acuerdo con las primeras indagatorias, se presume que la mujer cayó de su propia altura y su esposo, debido a su condición física, no pudo auxiliarla.