Aguascalientes es Primer Lugar Nacional, Pero no es Suficiente
Por Benny Díaz

Arlette Muñoz Cervantes (Foto: Congreso del Estado de Aguascalientes)
El pasado 27 de febrero se celebró el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos y la diputada Arlette Muñoz hizo un llamado a la ciudadanía para fortalecer la cultura de la donación, calificándola como el acto de solidaridad más trascendente del ser humano, pues “es regalar vida a otros después de la muerte”.
La legisladora destacó que Aguascalientes se ha consolidado como un referente de generosidad. Durante 2025, el estado alcanzó el primer lugar nacional en donación de órganos, registrando una tasa de 70.8 donaciones por millón de habitantes, cifra que supera con creces la media nacional.
Gracias a este esfuerzo colectivo, se realizaron 131 trasplantes en la entidad, de los cuales 90 fueron renales y 41 de córnea. Sin embargo, aún existen 123 personas en lista de espera, lo que recuerda que la tarea no está concluida y que cada órgano donado representa una oportunidad invaluable para preservar la vida y la dignidad humana.
Hay personas que no tienen tiempo de esperar un órgano de donación cadavérica y quienes no cuentan con un familiar o alguien dispuesto a donar muchas veces se quedan en el intento. En Aguascalientes es una realidad que miles de personas padecen insuficiencia renal y necesitan un trasplante.
Por eso es importante continuar con la campaña para que las personas se animen a ser donadoras y lo especifiquen, de modo que en caso de morir se pueda actuar a tiempo y esos órganos den oportunidad de una mejor calidad de vida a otros. En ese sentido, falta mucho camino por recorrer, pero tampoco es imposible.
Lo óptimo sería que hubiera órganos disponibles para todos, pero no es así, y esa realidad impacta porque hay enfermos que pierden la batalla debido a que la lista de espera no avanza con la celeridad que se quisiera. Todas las personas que estén en posibilidad de ser donadoras deberían analizar que, si mueren, ya no les sirven de nada.
En cambio, si se convierten en donadoras, van a dar vida a otras personas que necesitan urgentemente ese órgano para seguir viviendo. De alguna manera, es trascender en otros y un regalo maravilloso: la vida.
Finalmente, la legisladora invitó a las familias a conversar sobre la importancia de ser donantes: “Donar es permitir que nuestra historia continúe escrita en el bienestar de alguien más”.