Aseguraban ser Empleados del Gobierno del Estado

Dos delincuentes que se ostentaban como empleados de Gobierno del Estado, intentaron extorsionar al dueño de una tienda de abarrotes, pero terminaron tras las rejas. Se trata de Juan “N” “N” “El Chen” y/o “El Japo” y Luis “N” “N” “El Bocho”, quienes fueron vinculados a proceso por un juez de Control y Juicio Oral Penal, por el delito de tentativa de extorsión agravada.

También recibieron la medida cautelar de prisión preventiva justificada con dos meses de plazo para el cierre de la investigación.

De acuerdo con las indagatorias de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, el jueves 5 “El Japo” y “El Bocho”, junto con otros cómplices, entre ellos una mujer, arribaron al negocio que atendía una jovencita.

La fémina se metió para comprar cigarros sueltos y minutos después, vistiendo chalecos azules con el logotipo de Gobierno del Estado, ingresaron Juan y Luis para decir a la encargada que eran empleados del gobierno y traían un reporte por venta de cigarros sueltos, mostrando supuesta documentación oficial.

Le exigieron 70 mil pesos a cambio de no clausurar la negociación, advirtiendo que, de no recibir el dinero, cerrarían el negocio y además causarían daños.

La víctima llamó a su patrón y le informó lo que estaba pasando, e incluso, uno de los delincuentes sostuvo comunicación con el dueño, a quien le advirtió que si no les daban el dinero, procederían a cerrar el establecimiento. Además, profirieron amenazas  directas en contra de las víctimas.

Minutos después llegó el propietario de la tienda, quien decidió llamar al servicio de emergencia 911, pero los hamponcillos huyeron, generando daño psicológico a las víctimas.

Tras la denuncia presentada, elementos del Grupo Antisecuestros de la Comisaría General de la Policía de Investigación iniciaron las indagatorias y atraparon a dos de los responsables con una orden de aprehensión.

Dijo la Fiscalía General del Estado, que los delincuentes podrían recibir una condena de 15 a 25 años de prisión, aunque por ser un delito grave, la pena podría aumentar, según la normativa de reciente creación.