Se Queja del Sector Informal: “Nadie lo Toca, Nadie lo Revisa”
Por Benny Díaz

Irma Patricia Muñoz de León (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
“Vemos bien que la ley para que los empleados trabajen sólo 40 horas a la semana por dos días de descanso vaya entrando de manera paulatina, porque de lo contrario tendríamos que contratar un trabajador por cada cinco para mantener la productividad y estamos siguiendo insistiendo en que tenemos que aplicar en capacitación de tecnologías y todo lo que sea innovación y que pueda facilitar también a la empresa para poder soportar estas cargas que se van a tener adicionales”, manifestó Irma Patricia Muñoz de León, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA).
La empresaria señaló que existe otra realidad que no se ha tomado en cuenta: los mexicanos están acostumbrados a trabajar más para obtener mayores ingresos. Puso como ejemplo a quienes se desempeñan como meseros, “en donde lo que buscan son las propinas, porque les va mejor que con el salario. Lo mismo pasa con los despachadores de gasolina, que de cinco, 10 o 20 pesos tienen ingresos mejores y no están supeditados al sueldo”.
Agregó que nadie garantiza que el día extra de descanso que se pretende otorgar a los trabajadores “de verdad lo va a aprovechar conviviendo en familia, porque vemos en los que tienen horarios mixtos o que trabajan 12 por 24 horas, buscan hacer alguna actividad dentro de la informalidad y a ese sector nadie lo toca, nadie lo revisa, sólo a las empresas formales entonces no tenemos garantizado realmente la productividad”.
Muñoz de León subrayó que la cultura del mexicano es trabajar para mejorar su calidad de vida, y por ello, cuando los salarios no alcanzan, muchos optan por migrar a la informalidad, sin importar la falta de seguridad social, vacaciones, prima vacacional, aguinaldo o reparto de utilidades, “y lejos de ayudar al trabajador lo que puede pasar es que migren a la informalidad”.
En la formalidad, dijo, se puede laborar más tiempo y se pagan horas extras, pero cuando se trabajan 50 o 60 horas o más, la ley es demasiado estricta y se habla de “trata de personas”.
Esto ocurre sólo en las empresas formales, mientras que en la informalidad nadie vigila las jornadas y no pasa nada.
Finalmente, solicitó a las autoridades mayor empatía con quienes buscan emprender, para que las micro y pequeñas empresas no enfrenten tantas revisiones que las frenan en su crecimiento.
“Muchas veces por eso se quedan en el camino, en cambio, cuando comienzan a trabajar en la informalidad no se les pide prácticamente nada, incluso ni pagar impuestos y por eso es que hay muchos que prefieren esa opción a emprender, crecer y crear empleos”.