En Reynosa, Tamaulipas, fue recapturado un estudiante de la carrera de Inteligencia Artificial de la Universidad Panamericana, señalado por agredir a una joven y dos menores en el fraccionamiento Bonaterra, al sur de la ciudad.
Un juez de Control lo había dejado en libertad tras considerar ilegal la detención, argumentando que el imputado presentaba lesiones ocasionadas al ser sometido por familiares y vecinos de las víctimas, además de la presión ejercida por un despacho de abogados.
El detenido es Santiago “N” “N”, de 19 años, a quien se le cumplimentó una orden de aprehensión por delitos de carácter sexual y, al cierre de esta edición, permanece en el Centro de Reinserción Social ubicado en la salida a Calvillo.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:00 horas del sábado 31 de enero. De acuerdo con una mujer de 23 años, ella y cuatro menores de 15, 9, 8 y 7 años se dirigían a una tienda de conveniencia en la entrada del fraccionamiento, sobre la avenida Josemaría Escrivá de Balaguer.
En ese trayecto se encontraron con Santiago, quien persiguió al grupo y logró sujetar a la menor de nueve años, derribándola y colocándose sobre ella. La joven de 23 años y la adolescente de 15 intentaron auxiliarla, pero en ese momento el delincuente les hizo tocamientos.
Las niñas de 8 y 7 años lograron escapar y avisar en su domicilio, lo que permitió que familiares y un vecino detuvieran al agresor.
Testigos señalaron que el detenido se golpeaba a sí mismo mientras era retenido, hasta que arribaron elementos de la policía estatal y municipal, quienes lo trasladaron a la patrulla. Se informó que el joven había acudido al fraccionamiento acompañado de un compañero de clases que reside en el lugar, y que ambos habían consumido alcohol y marihuana.
El imputado fue puesto a disposición del Ministerio Público de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Sexuales, Justicia Familiar y de Género en el Centro de Justicia para Mujeres.
Posteriormente fue remitido al Cereso, pero en la audiencia inicial el juez de Control lo liberó, al considerar ilegal la detención y por las lesiones que presentaba. Tras su liberación, el joven huyó a Reynosa, Tamaulipas.
Sin embargo, la Policía de Investigación reunió pruebas suficientes y un juez de Control emitió una nueva orden de aprehensión. Los agentes se trasladaron a Reynosa para detenerlo nuevamente y regresarlo al penal estatal.