Príncipe Azul se Convierte en Ogro del Cuento, Advierte

Por Benny Díaz

Imagen relativa a la nota.

Angie Contreras (Foto: Instagram angieconter)

La violencia contra la mujer no siempre se manifiesta de forma evidente; en muchas ocasiones se disfraza de amor durante la etapa de noviazgo o enamoramiento, cuando la ilusión de encontrar al “príncipe azul” puede convertirse, tristemente, en la pesadilla de un “ogro de cuento”, advierte Angie Contreras, reconocida activista y feminista, quien se ha dedicado a visibilizar y combatir este grave problema social. En el imaginario colectivo, la etapa de enamoramiento suele estar llena de expectativas y sueños, alimentada por historias románticas donde el hombre es idealizado como un héroe que protege y cuida.

Sin embargo, Contreras señala que esta narrativa puede ser peligrosa, ya que muchas jóvenes, cegadas por el amor y la ilusión, pasan por alto señales de alerta o comportamientos controladores y agresivos que, con el tiempo, se transforman en violencia.

Angie Contreras explica que la violencia de género no surge de la noche a la mañana, “empieza con pequeños detalles: celos disfrazados de amor, mensajes de control, prohibiciones y comentarios que buscan  minar la autoestima de la pareja. Muchas mujeres justifican estas actitudes pensando  que su pareja sólo quiere cuidarlas, sin darse cuenta de la trampa en la que están cayendo”.

El problema se agrava porque la sociedad normaliza muchas de estas conductas e incluso las romantiza, “nos enseñan que el amor todo lo puede y que el sacrificio es parte de una relación sana, cuando en realidad, el amor no duele ni controla”.

La falta de educación emocional y de perspectiva de género en las familias y en las escuelas contribuye a que las jóvenes no cuenten con las herramientas necesarias para identificar la violencia. Contreras resalta la importancia de fomentar relaciones sanas y respetuosas desde las primeras etapas de la vida, así como de derribar los mitos del amor romántico que perpetúan la desigualdad y el abuso.

La activista hace un llamado urgente a las mujeres para que confíen en su intuición y no minimicen actitudes que las hagan sentir incómodas o inseguras.

“Si tu pareja te cela, te controla, te aísla de tus amistades o familia y te hace sentir menos, no es amor: es violencia. No tienes que quedarte ahí, pide ayuda y recuerda que no estás sola”.

También exhorta a las instituciones y autoridades a fortalecer los programas de prevención y atención a la violencia de género desde la adolescencia, y a la sociedad en general a dejar de romantizar relaciones tóxicas.