Por Adrián Gerardo Rodríguez Sánchez

El general Lázaro Cárdenas del Río
EL SERVICIO público es una labor de escuchar y atender a quienes se acercan a las instituciones para resolver alguna situación que están viviendo, y cuya solución está en las manos de los servidores públicos. Más que un mando de autoridad, es acto de servicio, valga la redundancia.
EL PRESIDENTE Lázaro Cárdenas es quien ha expresado, a mi parecer, esta actitud de servicio en su verdadero relieve. Por ejemplo, cuando escribió en sus diarios: “He podido conocer el verdadero fondo moral de muchos servidores públicos al observar en sus semblantes el disgusto que les causa la demanda de auxilio o de justicia de las gentes pobres”. Para el Presidente Cárdenas el acto de servicio formaba parte de un esfuerzo colectivo por mejorar las condiciones de la sociedad, no era un simple gesto filantrópico individual.
A ESTA conclusión he llegado al leer otras notas del General michoacano. Como cuando escribe: “La cultura sin un concreto sentido de solidaridad con el dolor del pueblo, no es fecunda, es cultura limitada, mero adorno de parásitos que estorban al programa colectivo”, o en la siguiente frase: “El progreso de los pueblos solo se alcanza con sacrificios fecundos. […] creando en las multitudes un concepto claro de generosidad que contraste el natural egoísmo de los individuos”.
PODRÍAMOS AFIRMAR que el “sentido de solidaridad con el dolor del pueblo” y “crear en las multitudes un concepto claro de generosidad” son dos elementos que están en la iniciativa del Trato de Digno que el Dr. Martí Batres ha empezado a implementar en el ISSSTE. No es una tarea fácil. El sector del pueblo que atiende el ISSSTE son los trabajadores y trabajadoras del Estado mexicano, es un tipo de derechohabiente que cuenta con conocimiento de sus derechos, de las leyes, de procedimientos.
POR ESA característica, el Dr. Martí Batres sabe que la atención en el ISSSTE exige el doble, pero también sabe que la misma se ha desvirtuado por décadas de corrupción del viejo régimen neoliberal. Por ello, el objetivo es ir a la raíz y crear una nueva cultura del trato y la atención. El Director General lo resume bien en sus palabras: “El humanismo debe estar por encima de cualquier burocratismo, nada de despotismo, desterrar cualquier tipo de maltrato”.
LA ESTRATEGIA de Trato Digno ha empezado desde el año pasado con 10 acciones específicas, entre las cuales destacan talleres de humanización al personal médico, renovación de los módulos de atención ciudadana, asignación de personal cuya función sea ser el primer contacto con la derechohabiencia, creación de equipo que atienda de manera inmediata las peticiones y la supervisión constante del área de urgencias; donde se acumula la exigencia de atención.
ME PARECE que esta estrategia podría ampliar su resonancia si se enlaza con otros sectores, como las universidades, específicamente en la formación de médicos que cuenten con “un claro concepto de generosidad y de solidaridad con el dolor del pueblo”, como lo concibió el General Cárdenas.
POR LO pronto, el primer paso dado por el Dr. Martí Batres es fundamental para consolidar uno de los principios de la Cuarta Transformación: la renovación humanista de nuestras instituciones republicanas.