“Aprenden a Trabajar, ser Responsables y Construir su Futuro”

Por Benny Díaz

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Aldo Ruiz Sánchez

El delegado de la Secretaría del Bienestar, Aldo Ruiz Sánchez, enfatizó la importancia del programa Jóvenes Construyendo el Futuro como motor de cambio social para la juventud mexicana, al señalar que las y los jóvenes inscritos en este programa “no son ninis”, sino personas que buscan superarse, dignificar su vida y aprender a trabajar. Históricamente, los jóvenes que no estudiaban ni trabajaban eran etiquetados despectivamente como “ninis”.

Sin embargo, Aldo Ruiz Sánchez resaltó que esta visión ha quedado atrás, ya que el programa impulsado por el Gobierno de México reconoce el potencial y las capacidades de la juventud, brindándoles una oportunidad real para desarrollarse profesionalmente y contribuir al país.

Explicó que, a través de Jóvenes Construyendo el Futuro, los beneficiarios adquieren experiencia laboral en empresas, talleres, comercios y organizaciones sociales, donde reciben capacitación directa y el acompañamiento necesario para integrarse al mercado laboral.

“No sólo se trata de un apoyo económico, sino de que los jóvenes aprendan  a trabajar, a ser responsables y a construir su propio futuro”.

La iniciativa ha cambiado la vida de miles de jóvenes en el país, quienes ahora cuentan con herramientas y conocimientos para forjar un mejor destino. Para Aldo Ruiz Sánchez, el programa representa un acto de justicia social, pues reconoce a la juventud  como parte esencial del desarrollo nacional y rompe con los estigmas que durante años han limitado sus oportunidades.

El programa ha logrado insertar a un gran número de jóvenes en el ámbito laboral formal, incrementando sus posibilidades de ser contratados una vez que concluyen su capacitación.

“Hoy podemos decir con orgullo que estos jóvenes han dejado de ser invisibles para pasar a ser protagonistas de su propio destino y del desarrollo de México”.

Jóvenes Construyendo el Futuro no sólo combate el desempleo juvenil, sino que dignifica a quienes participan en él, brindándoles una nueva visión de sí mismos y de sus capacidades. Hay quienes, al concluir el año de preparación, dan tan buenos resultados que son contratados por la empresa y, de ahí en adelante, pueden continuar e insertarse en la vida laboral.

“Una vez más hay que destacar que la beca que se les otorga a los jóvenes es por un año y cada mes se les deposita poco más de nueve mil pesos para que puedan enfocarse totalmente en aprender un oficio o prepararse adecuadamente para poder desempeñar un trabajo”, concluyó.