
Esperanza…
Esperanza
ES LO QUE no pierden las madres y familias buscadoras, porque es un dolor constante y que no les permite vivir, sino que desde el momento que entran en ese infierno, sólo sobreviven porque lo único que tienen es la esperanza de encontrar a quien les hace falta.
QUIENES SIGUEN sin saber dónde están o qué pasó con sus seres queridos, en ocasiones también son víctimas de los que lucran con su dolor dándoles pistas falsas sobre dónde se encuentran o pueden encontrarlos.
ANTE ESTO sólo les queda unirse en colectivos y buscar apoyo entre unos y otros, porque son hermanos del mismo dolor.
¿Y LAS autoridades?, bien gracias, se la pasan presumiendo sus cifras alegres de personas puestas a disposición de otros delitos, pero de que se metan a fondo a buscar a desaparecidos de larga data, ni soñarlo.
ESO SE lo dejan a la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que es la que muestra empatía con quienes pasan por ese sufrimiento.
MIENTRAS QUE los fiscales, especializados y el que los manda, se la pasan más posando para la foto y declarando barbaridades que en realidad ponerse a trabajar.
CON UNA sola persona desaparecida que encontrar, pero realmente con una investigación, ganarían un poquito de credibilidad, pero las víctimas saben que eso sería más que esperar un milagro. (BDR).