“Violencia en Hogares no Debe ser Tolerada ni Normalizada”
Por Benny Díaz

Arlette Muñoz Cervantes
“Las órdenes de protección para las mu- jeres que son víctimas de violencia familiar deben ser efectivas”, manifestó la diputada Arlette Muñoz Cervantes, quien asegura que cuando se pasa por esa situación es algo muy grave y lo que menos se debe hacer es revictimizar a las mujeres con el cada vez más frecuente discurso de que “les perdonan y regresen con ellos”.
Lo que no se entiende, y tampoco se atien- de, es que cuando las mujeres están en una relación tóxica se genera una codependencia difícil de comprender y aún más difícil de romper. La situación empeora cuando quien las violenta es una persona narcisista, ya que el daño emocional y psicológico es más severo, al grado de que las agresiones pueden escalar hasta poner en riesgo la vida.
“La violencia en los hogares no debe ser tolerada ni normalizada. Es preocupante que durante la temporada navideña, las lla- madas de auxilio por violencia intrafamiliar se triplican en el C5, siendo las mujeres y menores de edad los más vulnerables”.
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2025 se registraron dos mil 875 delitos contra la familia, de los cuales dos mil 533 corresponden a violencia familiar, lo que representa casi el 90 por ciento del total.
“Esto significa que, en promedio, se reciben alrededor de nueve denuncias diarias”.
Arlette Muñoz presentó una iniciativa para reforzar la protección a mujeres y niñas en Aguascalientes y garantizar que las órdenes de protección sean efectivas. Entre otras me- didas, busca la prevención de la violencia me- diante la prohibición absoluta del matrimonio y cualquier tipo de unión civil o religiosa con personas menores de 18 años, además de incorporar sanciones penales para quienes obliguen, induzcan o faciliten estas prácticas que vulneran sus derechos humanos.
La legisladora panista advirtió que aún se presentan casos en los que adolescentes ini- cian relaciones de noviazgo siendo menores de edad y, si provienen de un entorno donde la violencia es constante, consideran “normal” que la pareja comience a agredirlas. Esto puede iniciar con palabras hirientes, gritos o empujones, y escalar hasta llegar a los golpes. Nada de esto puede ni debe ser tolerado.
Lo importante es que las mujeres sepan que, ante la primera agresión de cualquier tipo, deben poner un alto y terminar esa relación, porque de lo contrario sólo se verán atrapa- das en un círculo donde el dolor emocional y físico aumentará