En El Encino el Agua Sale Café, Cada vez con más Frecuencia
Por Benny Díaz

Hay fallas en las tuberías llegan los del Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes
Habitantes del Barrio del Encino están hartos de que constantemente se les descompongan las lavadoras y los boilers debido a que el agua que llega por la tubería arrastra arena que causa daños severos a esos aparatos, cuyas reparaciones tienen un costo de cientos y hasta miles de pesos, según la marca.
Los afectados, al que nomás no se le ve que le hagan nada por más discursos de que van a “enchular” la ciudad, señalan que cuando hay fallas en las tuberías llegan los del Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes, hacen un hoyo y se van, dejando ahí los montones de tierra. En esas excavaciones se acumula agua que genera toda clase de mosquitos, poniendo en riesgo la salud de las personas.
Además, mantener el escarbadero sin tapar puede provocar accidentes para los ciudadanos. La queja ahora es que, debido a la arena que sale por las tuberías con décadas de antigüedad sin ser renovadas, las reparaciones de esos enseres domésticos resultan más caras que el costo original de los aparatos. En el caso de las lavadoras, las composturas suelen ser cada seis meses, lo que termina por triplicar el valor del artículo.
Así como el Municipio dice que se hace responsable de las descomposturas de los automóviles generadas por los baches, MIAA debería hacer lo propio con el pago de las reparaciones de los electrodomésticos. Porque eso sí, son exageradamente puntuales para dejar los recibos cada 28 días y más le vale al ciudadano pagar, ya que de lo contrario puede quedarse sin el servicio y tener que cubrir el costo de la reconexión.
Las promesas de que con MIAA las cosas iban a estar mejor, en la práctica no se han cumplido. Al contrario, ahora el agua, cada vez con mayor frecuencia, sale hasta café por la cantidad de tierra que arrastra. Los usuarios no son adivinos para saber en qué momento va a suceder y evitar utilizar los aparatos en ese instante. Entonces no sólo hay que gastar en reparaciones, sino también en filtros para evitar toda esa suciedad que afecta, y mucho, el bolsillo de los ciudadanos. De eso nadie se hace responsable. Salen con que “son responsables de lo que pase en la calle, no dentro de casa”, pues sí, pero el daño está en las tuberías inservibles que tienen en la vía pública y no tienen para cuándo poner remedio. En la recaudación, en cambio, sí son muy exigentes.