Propone que sea un Derecho Protegido por el Estado
Por Benny Díaz

Mirna Rubiela Medina Ruvalcaba
Cuando en una familia hay una persona de la tercera edad, alguien con discapacidad o que requiera cuidados especiales por alguna condición, esa responsabilidad suele recaer en las mujeres. Se trata de una situación invisibilizada durante mucho tiempo, en la que las cuidadoras no reciben remuneración económica ni descanso, lo que puede llevarlas incluso a enfermarse, manifestó la diputada Mirna Rubiela Medina Ruvalcaba.
Por ello propone que “en Aguascalientes deje de ser un tema doméstico y silencioso para convertirse en una exigencia social con rostro humano, reconocer el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado como un principio constitucional y universal, no sólo es urgente, sino indispensable para construir una sociedad más justa, incluyente y equitativa”.
La congresista busca que este tema se coloque en la agenda pública, pues históricamente ha sido invisibilizado.
“Los cuidados y necesidades deben garantizarse como un derecho protegido por el Estado y no como una carga impuesta a las familias, principalmente a las mujeres”.
Medina Ruvalcaba subrayó que este asunto, más común de lo que se cree en la entidad, debe analizarse desde una perspectiva jurídica y social: “porque cuidar no es sólo un acto de amor, es también un asunto de derechos humanos”.
En la práctica, cuando existe una persona que necesita cuidados especiales, suele dejarse esa tarea a una sola persona –generalmente mujeres–, lo que implica un trabajo de tiempo completo, los siete días de la semana, dependiendo de las necesidades del paciente.
Las cuidadoras se agotan rápidamente porque deben lidiar con múltiples situaciones: mover a quienes dependen de ellas para asearlos, darles de comer en la boca, lavar la ropa, preparar alimentos, vigilar que tomen sus medicamentos e incluso acompañarlos a citas médicas.
“Es un trabajo estresante y que hace que las cuidadoras también enfermen, por eso es que hay que ver que esto sea compartido entre varias personas o que haya lugares donde se pueda atender a estas personas y que sean externos a su domicilio, aunque sea por unas horas o incluso algunos días para dar oportunidad a las cuidadoras a que se recuperen y tengan descansos”.