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Salvador Gallardo Topete
…aquel lujoso LeBarón…
Miguel Angel Barberena Vega
…nombró a Salvador Gallardo…
Luis Rodríguez Bucio
…subsecretario de Seguridad Pública…

UNA, DOS Y… ¡TRES! ¡COMENZAMOS!
LA REFORMA AL PODER JUDICIAL, VA…

Porque va. Aunque no es solamente el Poder Judicial el que se opone, sino los oligarcas, los partidos de oposición, los Estados Unidos, el Clero y dos que tres asociaciones de monitos cilindreros, que no son cualquier baba de perico.

Y es que, como cantaba Agustín Lara: “Te vendes, quién pudiera com­prarte”: obviamente los hombres del billete y del sistema.

Ejemplos de esa “compra-venta” hay muchos: ayer miércoles 4, el Diario hermano Página 24 publicó que Luis Rodríguez Bucio, subsecretario de Se­guridad Pública de la Secretaria de Segu­ridad y Protección Ciudadana (SSPC), dio a conocer que magistrados del Pri­mer Tribunal Colegiado en Materia Pe­nal del Tercer Circuito otorgaron un am­paro a 13 personas asociadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para devolverles 13 carros de lujo: Lambor­ghini, Porsche, BMW, etcétera, además de lujoso inmueble en Zapopan, Jalisco, pretextando que el aseguramiento de es­tas propiedades, efectuadas en 2021 por la Fiscalía General de la República, “es violatorio de sus derechos consagrados en el 16 Constitucional”.

¿Qué os parece al lector, tal jalada de pelos?

“Autonomías” como éstas, son las que jueces, magistrados y demás se re­sisten a perder.

Y es que los propietarios del Poder Judicial no sólo actúan como dioses, sino que se creen dioses y propietarios de la justicia, porque nomás sus chi­charrones truenan.

Ellos pueden hacer y deshacer a su antojo pues se saben impunes: ¿quién juzga al juez?, ¿quién castiga al juez?, ¿sabe el lector de un juez o magistrado que esté preso, por sus transas?

A PROPÓSITO DE LA PUDRICIÓN DEL PODER JUDICIAL…

Va botón de muestra.

¿Se imagina el lector a un reputado abogado, presidente del Supremo Tri­bunal de Justicia de Aguascalientes, apropiándose de un flamante y lujoso automóvil LeBarón todo eléctrico, uti­lizado por un policía asesino?

No, no es ninguna fantasía, ni cuento policiaco, sino la pura realidad, y para recordar que desde hace muchos años el Poder Judicial estatal y federal, están podridos.

Deje el lector le recuerdo una histo­ria real ocurrida hace poco más de 38 años, aquí en Aguascalientes, escrita por su servilleta:

Cuando José Armando de la To­rre González llegaba al edificio de la Policía Judicial del estado manejando su flamante automóvil, un Chrysler Le’Barón gris, con vidrios polarizados y sin placas de circulación, era la envi­dia de sus compañeros:

-¡Ay, pinche Armandito, qué carrazo tráis, cabrón!, ¿a quién se lo robaste?

-¿Qué pasó, qué pasó? Es de mi her­mano Roberto, que vive en Chicago, nomás me lo dejó para darle una aflo­jadita a la máquina…

Nadie se lo creía; todo mundo apos­taba “doble contra sencillo” que el her­moso vehículo había sido robado en los Estados Unidos. Pero fuera de las constantes puyas que le lanzaban sus compañeros de la Policía Judicial, na­die más lo molestaba: su “charola” era sinónimo de impunidad.

Tiempo después, otro “servidor pú­blico”, pero éste de primerísimo nivel, continuaría “aflojándolo”, al margen de la ley, la máquina al LeBarón.

Todos los días, muy de mañana, el licenciado Salvador Gallardo To­pete, impecablemente vestido y sin mostrar vergüenza alguna, sale de su residencia, en Colón 1512 en el frac­cionamiento Jardines de la Asunción, y aborda el auto que tiempo atrás tri­pulara Armando de la Torre, para dirigirse a cumplir su delicada misión: impartir justicia.

Aunque a leguas se nota que son so­brepuestas las placas ABE-960 que porta el LeBarón, ninguna autoridad se atreve a molestar a su “señoría”: su “charola” de presidente del Supremo Tribunal de Justicia, garantiza su im­punidad.

DEL POR QUÉ Y CÓMO EL LEBARÓN CAMBIÓ DE “DUEÑO”

Miembro del grupo de homicidios de la Policía Judicial, José Armando de la Torre González tenía dos persona­lidades: con sus compañeros y amigos era serio y rara vez reñía; pero con el ciudadano común era poco más que altanero y prepotente: capaz de matar cuando la sangre se le subía a la cabe­za.

Agente policiaco desde 1982, José Armando tenía una novia en las ca­lles de Guerrero e Ignacio T. Chávez, Laura Sánchez Barba, quien también coqueteaba con Fidel García, un “vi­cioso” con varios ingresos a la Policía Judicial, al que José Armando había agarrado de encargo.

Cuentan los vecinos de Laura Sán­chez, que Fidel era constantemente extorsionado y humillado por el agente policiaco.

Así, la noche del sábado 14 de junio de 1986, frente a la casa de su novia, José Armando hizo que Fidel lavara el LeBarón, utilizando sus ropas en el forzado trabajo.

Cuando estaba limpiando los cristales del auto con su camisa, el judicial se burló de su víctima…

Algo, entonces, dijo Fidel que pro­vocó la ira de José Armando, quien lo comenzó a golpear…

Fidel intentó repeler la agresión y el policía desenfundó su pistola, lanzan­do un disparo al aire. El agredido puso pies en polvorosa y José Armando, apuntando sobre el cuerpo del fugitivo volvió a disparar, fallando el tiro.

Fidel, buscando refugio, penetró co­rriendo en la vecindad ubicada en Gue­rrero 366, pero su huida resultó infruc­tuosa, pues en el patio fue alcanzado por una bala calibre 38 que le perforó la nalga derecha; se revolcaba de dolor en el suelo, cuando casi a quemarropa el policía le pegó el balazo que sería definitivo: la bala penetró a la altura de la nariz destrozándole la bóveda cra­neana, por lo que su muerte fue instan­tánea.

El policía, corriendo, fue hacia su au­tomóvil, que condujo inmediatamente al lugar del crimen; y en la cajuela del LeBarón que ahora maneja Salvador Gallardo Topete, sin que nadie osara intervenir, metió el cadáver de Fidel García.

Con sospechosa facilidad el homicida salió del estado y a 17 kilómetros de Nochistlán, Zacatecas, bajo el puente de la carretera Teocaltiche-Yahualica y a la altura de la presa Apulco, José Ar­mando de la Torre abandonó el cuer­po de su víctima, posiblemente con la intención de que las aguas lo arrastra­ran.

El homicida, entonces, regresó a la ciudad y se dirigió al domicilio de su amiga Elsa de Loera Pérez, ubicado en Plateros 214, donde escondió el Le­Barón; desde ese día, José Armando de la Torre es un prófugo de la justicia.

Tres días después el cuerpo del infor­tunado Fidel fue localizado y entrega­do a sus deudos, quienes le dieron cris­tiana sepultura.

Al ser localizado, tanto el auto como la “amiga” del policía judicial fueron puestos a disposición del juez 3o. pe­nal, licenciado Juan Antonio Macías Macías.

Acusada de encubrimiento, Elsa de Loera Pérez fue declarada inocente por el juez en el término constitucional de las 72 horas.   Faltaban escasos 5 meses y 10 días para que terminara el sexenio de Ro­dolfo “El Güero” Landeros.

Y apenas, cinco días después de que asumiera la gubernatura Miguel Ángel Barberena Vega, Salvador Gallardo Topete era nombrado -por iniciativa del gobernador- presidente del Supre­mo Tribunal de Justicia.

Más tarde, el aún flamante automóvil Chrysler LeBarón gris, con vidrios po­larizados y de dudosa procedencia que tripulara el agente de homicidios de la Policía Judicial José Armando de la Torre González, estrenaba propieta­rio: El presidente del Supremo Tribu­nal de Justicia, licenciado don Salva­dor Gallardo Topete.

Ninguno de sus vecinos sospecha siquiera que el LeBarón placas ABE- 960, que el presidente del Supremo Tribunal de Justicia estaciona frente a su residencia de Colón 1512 en el exclusivo fraccionamiento Jardines de la Asunción, paseó en su cajuela el cuerpo ensangrentado de Fidel García Guerrero, ultimado a balazos la noche del viernes 14 de junio de 1986.

Al iniciar Miguel Ángel Barbere­na Vega su gobierno, dentro del pre­supuesto estaba destinada una fuerte cantidad de dinero para que el flamante Presidente del Poder Judicial compra­ra un vehículo, pero Gallardo “Topi­llo” se la embolsó y uso como de su propiedad el carro del asesino agente policiaco.

¿Qué le parece al lector este caso de corrupción de un Magistrado Presiden­te del Poder Judicial?

Pero no crea el lector que esta súper transa fue un caso aislado, no: un hijo de Gallardo “Topillo” (+), apodado “El Chino”, también utilizaba un carro robado para “ir y regresar a la Univer­sidad”, proporcionado por su padre.

¡Ah, los genes!

A la siguiente entrega, le relataré al lector otra de las sinvergüenzadas de otro jijo del Poder Judicial, aquí en Aguascalientes.

LA REFORMA AL PODER JUDICIAL VA II..

Con todo y que la oligarquía y ane­xas le han estado echando montón, el ‘Preciso” no raja y sigue firme con el segundo piso a la 4T; y es que Andrés Manuel López Obrador está conven­cido de que a todos nos conviene la Re­forma al Poder Judicial:

“¿Qué dañaba más a México?”, se pregunta y se contesta: “La corrupción. A todos, a los inversionistas, a los em­presarios, a todos nos conviene que no haya corrupción. La corrupción no es una pandemia, es una peste; la corrup­ción es lo que impide el progreso de las naciones y, desde luego, el que se viva con justicia y paz.

“Entonces, ¿cómo vamos a ceder en eso?”.

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Andrés Manuel López Obrador
…México, país soberano…
Ken Salazar
…¡no pasarán!..
Maricela Sánchez Muñoz
…hostigada constantemente…
Felipe de Jesús Muñoz Vázquez
…El Torturador de Aguascalientes…

En cuanto a las declaraciones del go­bierno gringo, vía el texano Ken Sa­lazar, embajador de Estados Unidos en México, AMLO es escueto y fir­me:”México es un país independiente y soberano”.

Y sí: la Reforma va porque va: ayer miércoles al filo de las 4:30 de la ma­drugada, los diputados que representan el Tsunami Obradorista, aprobaron en lo particular la Reforma al Poder Judicial, quedando comprobado que “no habrá de Piña”, y para que no vean que es un tema de”venganza” como los opositores lo quieren ver, “avalaron dar gratificaciones a los juzgadores salien­tes”, o sea: les puso su puente de plata.

Dirán los tercos que en el Senado, los morenos morderán calzón, pero pues no: ya Noroña salió a confirmar que “Tenemos los dos tercios. No tenemos ninguna preocupación en ese sentido. Se ha construido la mayoría califica­da. El pueblo nos la dio en realidad y por la manera del sistema mixto, aquí estuvimos muy cerca y al final se ha construido la mayoría calificada. De la coalición Juntos Hacemos Historia, tenemos la mayoría calificada”, cele­bró Gerardo Fernandez Noroña.

¡VÍBORAS DE CASCABEL!…

Aguascalientes, gracias a su tranqui­lidad, no sólo es un imán para atraer empresas serias, de renombre interna­cional y nacional, sino a gente con pro­blemas de diversa índole: antier asesi­naron a un “empresario” originario de Sinaloa que le gustó venirse a radicar y formar una empresa en Aguascalientes por su seguridad y progreso, sin embar­go matones a sueldo, ya identificados, le arrancaron la vida de dos balazos (en esta edición de TRIBUNA LIBRE, el lector encontrará pelos y señales del artero asesinato y foto de los sicarios).

No hay de otra más que los mucha­chitos de Manuel Alonso García, se­cretario de Seguridad Pública estatal, los del fiscal general de Justicia, Jesús Figueroa Ortega, Ejército Mexicano, Guardia Nacional y la Delegación de la FGJ, deberán hacer mayor esfuerzo y ponerse ‘víboras de cascabel’ para no permitir que la criminalidad de los es­tados vecinos con un chingo de proble­mas de inseguridad, extiendan sus raí­ces en nuestro terruño, ya padecimos por años matazones y torturadores, no hay que permitir su regreso.

También es necesario que jueces y magistrados no suelten delincuentes a lo güey, que notarios públicos y co­rredores den pitazo a las autoridades cuando vean sospechosas transaccio­nes, pues más vale prevenir: “¡Cúchi­la, cúchila!”, decía mi tía Jerónima cuando se acercaba alguna mala per­sona.

Y CON ESTA ME DESPIDO…

Maricela Sánchez Muñoz, expo­licía y ahora defensora de derechos humanos, reconocida por la ONU-DH, a quien el entonces procurador general de Justicia, en el gobierno de Carlos Lozano de la Torre, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez torturó y encarceló en diferentes prisiones por años, para fabricar­le delitos nunca cometidos, por lo que recuperó su libertad, denuncia hostigamiento por parte de policías ministeriales.

¿Motivo, causa razón?

La cosa es sencilla: amedrentarla para que retire sus denuncias en contra de Felipe de Jesús Muñoz Vázquez y esbirros, sin embargo, pierden su tiem­po porque lo que el llamado “Tortu­rador de Aguascalientes” le hizo a su pequeña hija, a su familia y a ella, las marcó para toda la vida, por lo que no hay perdón ni olvido, con todo y que su verdugo presume tener influencias en la Fiscalía, y debe tenerla porque el fiscal no se ha atrevido ni siquiera “in­vitarlo” a que declare por la carpeta de investigación que existe en contra del exprocurador.

Maricela sigue esperando justicia que en años no ha tocado a su puerta y, por el contrario, el peligro la acecha, así es que la valiente y persistente mu­jer, advierte:

“Si algo me pasa a mí o a mi fami­lia hago responsable a Felipe de Jesús Muñoz Vazquez, el principal señalado por la tortura, a los agentes ministeria­les que la ejercieron y a los que me es­tán hostigando ahora en esa camioneta RAM blanca, al fiscal, si no hace nada al respecto, y a gobierno del estado, pidiendo, así implorando que se actúe en contra de los torturadores porque no han hecho nada, al contrario, los han cobijado, arropado y premiado. A nosotros nos han tachado de mentiro­sos y eso no es justo. Por eso los hago responsables”, finalizó Maricela Sán­chez.

* (Columna publicada inicialmente en el semanario hermano TRIBUNA LIBRE el pasado jueves 5).