Pedirán al Fiscal Figueroa Explicar qué Hace al Respecto

Por Benny Díaz

Fotografía relevante a la nota.

Sanjuana Martínez Meléndez (Foto: Ernesto Martínez Reyes)

La legisladora Sanjuana Martínez Meléndez fue clara al asegurar que “las asociaciones civiles trabajan más que las autoridades para ayudar a mujeres víctimas de violencia y la­mentablemente las estadísticas ya nos colocan en el tercer lugar a nivel nacional en todos los tipos que se generan en contra de las féminas y es por eso que siguen privándolas de la vida”.

Es muy complicado abordar el tema desde todas sus aristas, reconoció, porque hay quie­nes levantan la voz asegurando que es porque son patrones que se repiten de generación en generación por el machismo extremo y la sumisión de las mujeres, por ejemplo, cuando hay una familia disfuncional y desde niña creen que el “amor” es igual a “sufrir”, otros que porque tienen un trauma no superado con el papá y buscan reemplazarlo en sus relaciones sexoafectivas y por eso caen con violentadores y una serie de “teorías”.

Pero más allá de las explicaciones o justi­ficaciones hay una realidad: las mujeres son violentadas de todas las formas posibles, hay unas que no son visibilizadas y que les crean serios problemas a lo largo de su vida si no reciben la terapia adecuada y el acompaña­miento al que tienen derecho; en la práctica las instancias gubernamentales son omisas y por eso cada vez más son más activos los colectivos que son los que se organizan para hacer lo que debería realizar el Estado.

La perredista está convencida de que se debe trabajar para que todas las alertas tengan un seguimiento puntual, porque es complicado para una mujer salir de un círculo de violencia y hay quienes la juzgan o las revictimizan, ya sea sus propios familiares o entorno, o cuando interponen una denuncia.

Peor, la sororidad no siempre existe y hay mujeres que siguen sin ayudar a otras en momentos en que lo requieren, en un estado donde existe la doble moral y el doble discurso donde se asegura que hay programas para que se les auxilie en momentos críticos, pero en la realidad siguen matándolas.

Reconoció que sería imposible que cada mu­jer tenga un dispositivo para activarlo cuando esté en peligro, pero también reconoce que los colectivos hacen un trabajo más efectivo con los talleres y el apoyo que imparten a quienes han pasado por un calvario con sus verdugos y nadie las oye, las mira o las busca, entién­dase las autoridades que son quienes tienen la obligación de protegerlas.

Según la legisladora, leyes que las protejan existen, pero no siempre se cumplen con la efectividad que debería de ser y por eso en breve “invitarán” al fiscal Jesús Figueroa para que vaya a tener “una plática” con los diputa­dos para que les explique qué están haciendo exactamente respecto a la violencia hacia las mujeres y las denuncias que tiene y que las víctimas aseguran, no les hacen caso.