“En Algunos Casos las Autoridades han Sido Omisas”
Por Benny Díaz

Nancy Jeannete Gutiérrez Ruvalcaba
La diputada Nancy Jeannete Gutiérrez Ruvalcaba fue clara al afirmar que “ni una sola mujer puede seguir siendo víctima de violencia política de género”, algo tan socorrido incluso dentro del Congreso del Estado, donde ni porque ocupan una curul se salvan de sufrir ese tipo de situaciones.
Y es que si ellas, que cuentan incluso hasta con fuero, no se salvan de la violencia, ¿qué pueden esperar las que andan en la calle como ciudadanas comunes?
Por eso es necesario y urgente tomar medidas para que aquellas que ocupan un cargo público o que en el futuro vayan a contender por alguno, tengan garantías de que no serán víctimas de la misoginia o demérito como recurso para ser desprestigiadas, incluso hasta en lo personal, por quienes sean sus adversarios o no comulguen con su ideología.
Reconoció que en algunos casos las autoridades han sido omisas, aun cuando hay una Fiscalía especializada en el tema, no siempre se les da el curso adecuado o hay recursos legaloides que alargan los procesos.
Si desde el sector público se ve este tipo de actuar, menos se va a poder avanzar en los programas que hay para proteger a todas las mujeres de todos los tipos de violencia a las que pueden ser sometidas, consideró.
Todo comienza en el hogar, porque un menor, niño o niña, que crece viendo su entorno con este tipo de situaciones, va a repetir esos nocivos patrones y eso se ve en las escuelas, trabajos y ya ni hablar cuando comienzan una relación amorosa.
Son tantas las aristas desde las que hay que trabajar porque la violencia no es algo que se pueda parar de un día para otro, es algo en lo que se debe estar todos los días tomando acciones para que haya un ambiente de respeto, pero cuando hay hombres violentos o mujeres, que también las hay, es muy complicado tener un hogar en paz.
Las consecuencias de esto son serias, porque se vulnera no sólo en el ámbito físico o emocional, sino en muchos otros, incluso en el caso de las mujeres que ocupan cargos públicos, hasta en su imagen e integridad, algo que es muy difícil, casi imposible, de reparar.
Falta mucho por hacer y no es que en una legislatura, trienio o sexenio se vaya a terminar, falta un largo camino para cambiar las cosas porque hay que comenzar por la psicología y los valores de las personas para que comprendan lo que es el respeto hacia los demás en todos los sentidos.
