“Los Usuarios no Están Obligados”
Por Benny Díaz

David Ángeles Castañeda (Foto: Ernesto Martínez Reyes)
“La comida es el negocio al que más recurren las personas cuando se ven en una necesidad económica y por eso prolifera este tipo de ambulantaje, y si cumplen con los requisitos se les entrega el permiso, se les exige que cumplan en todo momento para el uso de cubrebocas y cofia, que tengan uñas cortas y que en los puestos cuenten con agua, jabón y alcohol en gel para que estén constantemente lavándose las manos”, declaró David Ángeles Castañeda, director de Reglamentos.
Sobre todo en esta temporada en donde hay bacterias en el aire y debe imperar la salud pública en lo que se consume en la calle. Los expendedores deben de estar en todo momento prevenidos y hay constantes revisiones en este tipo de comercios porque no se puede exponer ni a los comensales y menos a los vendedores, porque es su fuente de ingresos y de ello depende la economía familiar; si llegaran a una falta por no acatar estas reglas se verían en un problema que puede llevar hasta que pierdan el permiso otorgado.
En otro tema, el funcionario mencionó que en la ley está claramente estipulado que los espacios dados pueden tener cesión de derechos cuando no hay ya posibilidades de trabajar, y esto ocurre en los tianguis y aplica para aquellos cuyo permiso tenga 15 años de antigüedad y el propietario cuente con 60 años , tenga una enfermedad o haya fallecido.
Han sido en promedio ocho o nueve quienes han cedido los derechos en este año y se les cobra un impuesto equivalente a 10 UMA’s, a quienes se queden a cargo, y en donde más se puede dar esto es en La Purísima, Jardín Carpio, Zaragoza y San Felipe, que son los que más antigüedad tienen, y en la temporada de Navidad es donde más se puede dar la cesión de derechos.
En Villas de Nuestra Señora de la Asunción también ha comenzado a funcionar uno en donde se venden artículos para Navidad y funciona en un terreno baldío durante 15 días, donde tienen mayor afluencia de clientes; por eso los dejan que realicen ese tianguis, ya que para las familias que viven en aquella zona les resulta más complicado viajar hasta el centro de la ciudad a hacer sus compras con este motivo.
El funcionario dijo que el ambulantaje va al alza, sobre todo cuando hay quienes no tienen otra opción para sacar adelante a su familia. Y en la mayoría de los casos resulta que se convierte en la manera en que pueden trabajar porque la comida es algo que diariamente se consume.
