“Primero hay que Educarlos, Luego Sancionarlos”

Por Benny Díaz

Fotografía relevante a la nota.

Julio Medina Delgado (Foto: Archivo Página 24)

La Navidad es motivo para que las personas hagan regalos como muestra de aprecio hacia los otros, pero no dimensionan el efecto que causan al medio ambiente, ya que incrementan las toneladas de basura y en ocasiones se utilizan materiales como envoltorios y adornos que no son nada amigables con el medio ambiente y generan contaminación demás, dio a conocer Julio Medina Delgado, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Semadesu).

Esto se nota porque tanto en los centros comerciales, papelerías y hasta puestos ambulantes hay un aumento en la venta de estos productos y “es un incremento significativo de la generación de residuos por la dinámica de entrega de regalos. Y seguimos haciendo hincapié a la ciudadanía de que vayan moderando los patrones de consumo, no sólo en esta temporada, sino en todo el año, para que cuando hagan algún presente no recurran a embalajes muy rebuscados. Un ejemplo: para regalar unas galletas colocan el producto dentro de una caja, luego otra un poco más grande y así se la llevan hasta que es una enorme y lo que buscan hacer como una broma no se dan cuenta que en realidad es innecesario utilizar tanto papel que en ocasiones es tratado con químicos para que luzca más brillante y luego de unos minutos van a parar a la basura y eso va a dar al relleno sanitario y no son amigables con el medio ambiente”.

El funcionario reconoció que es prácticamente imposible quitarle la connotación a la Navidad de consumismo desmedido, por eso “seguimos con la actividad permanente de estar haciendo pláticas en las delegaciones para capacitar a las personas a que desarrollen habilidades para que a su vez puedan ir pasando la información a otros y así ir generando una cadena de talleres ambientales”.

Una de las maneras en que se pueden entregar los regalos es usar materiales que se puedan reutilizar como bolsas de cartón y papel reutilizado, en lugar de moños de papel “seda” que están tratados químicamente, lazos realizados de fibras vegetales o cosas que luego pueden seguir utilizándose como canastas de carrizo u otros materiales biodegradables.

Queda igual de bonito y se cuida el medio ambiente, pero sobre todo hay que enseñar a las nuevas generaciones a cuidar no sólo lo que se gasta al comprar envoltorios muy sofisticados para un presente cuando ese material irá a la basura en unos cuantos minutos.

Por eso el funcionario dijo que primero hay que “educar a la gente; no me gusta hablar de sanciones, pero si no entienden entonces sí tendremos que ir a lo que más le duele a las personas, que es impactar en sus bolsillos”.