“No Queremos Imponer Cómo Eduquen a sus Hijos”
Por Benny Díaz

Nancy Jeanette Gutiérrez Ruvalcaba (Foto: Archivo Página 24)
La diputada Nancy Jeanette Gutiérrez Ruvalcaba retomó el tema de la iniciativa que presentó hace poco para que los padres o tutores que violen a sus hijos sexualmente, además de recibir la sanción judicial que corresponda, también pierdan la patria potestad y todos los derechos sucesorios; pero no sólo de quien haya sido abusado, sino de todos, porque generalmente tienen hermanos y este tipo de enfermos tienden a repetir el patrón y de lo que se trata “es de proteger a más posibles víctimas”.
La legisladora dijo que se ha tergiversado la información y hay quienes creen que con esto lo que se pretende es atentar contra la familia y “por supuesto que no se trata de esto, al contrario, cuando sucede un acto de este tipo es porque ese hogar está roto”.
Hubo voces que protestaron porque aseguran que con la pérdida de la patria potestad de los abusadores sexuales “lo que quieren es que los hijos tengan una educación diferente, y que con la sanción judicial es suficiente para el padre o tutor responsable. Por muy firme que sea la sentencia, pero siguen manteniendo los derechos, porque obviamente violentan las obligaciones y lo que queremos es que el agresor sexual no vaya por una segunda víctima, en este caso otros hijos, porque generalmente hay hermanos y no se puede permitir que en una familia haya más niños o niñas violadas por el padre o tutor. Tenemos la obligación de cuidarlos más porque está comprobado que el 60 por ciento de los casos de este tipo de abuso se da dentro del entorno familiar”.
Al perder la patria potestad ya no tienen derecho alguno sobre los hijos, “y no es romper familias, porque con ese tipo de agresores dentro de casa no existe la protección que requiere un menor. Y una persona en general para sentirse segura y amada, cuando sucede esto, es porque esa familia ya está rota”.
Los grupos que tergiversaron esto no comprenden que un derecho que los menores tienen derecho a una vida libre de violencia y a estar seguros en su núcleo primario. “De ninguna manera se pretende legislar para que las familias se desintegren, al contrario, llevo muchos años trabajando por eso y por la reconversión del tejido social; queremos proteger a niños y niñas”.
Tampoco va ligado con permitir que vayan vestidos como quieran a la escuela, si son niños con faldas o si son niñas con pantalones de corte masculino; son cosas totalmente diferentes y no es tratar el tema de los derechos sexuales de niños, niñas y adolescentes, sino evitar que “haya más víctimas de violadores que son los padres o tutores de los menores, y no hablamos solo de hombres, que sí son mayoría, pero también hay mujeres que caen en este tipo de práctica”.
