Una Enfermedad Silenciosa y Mortal

Por Benny Díaz

Fotografía relevante a la nota.

Genny López Valenzuela (Foto: Archivo Página 24)

La diabetes mellitus es una enfermedad silenciosa y mortal; un gran porcentaje de la población la padece y pueden pasar años sin darse cuenta. Esto hace que el impacto en los órganos vitales sea fuerte y cuando el paciente se da cuenta, debe cambiar el estilo de vida, la alimentación y llevar un tratamiento médico que resulta costoso, porque de pastillas o insulina depende la vida, expuso la diputada Genny López Valenzuela.

La diabetes mellitus tipo 2 es la más común y “tiene relación con familias de escasos recursos” porque no tienen acceso a una alimentación balanceada que les permita mantener un buen estado de salud.

El problema –dijo la diputada-, es que los mexicanos tienen una dieta alta en grasas, azúcares y llevan una vida sedentaria, lo que conduce a la obesidad y detona la diabetes u otras enfermedades que también son crónico-degenerativas, como la hipertensión.

Las personas deben guiarse por el platillo del buen comer, el cual se compone de pocas grasas, carnes rojas y lácteos; un tercio debe contener cereales y legumbres, mientras que la mitad debe ser abundante en frutas y verduras, ya que tienen todas las propiedades para dar energía y aportar las vitaminas y minerales que requiere el organismo para estar saludable.

Este hábito saludable debe complementarse con ejercicio -puede ser tres veces a la semana- con caminatas o con el uso de la bicicleta en lugar del carro, que también hace que la movilidad de las personas sea más rápida, pero es amigable con el ambiente y beneficia la salud.

También es importante evitar las bebidas que son altas en azúcares y calorías, que se califican como “vacías”, porque no benefician en nada a la salud.

Beber agua, al menos dos litros diarios, es lo recomendable; pero si se requiere puede será más, ya sea natural o de fruta, pero con poca azúcar.

También es importante evitar los jugos de frutas, ya que las vitaminas pueden ser aprovechadas en unos minutos nada más y luego sólo es agua con sacarosa, lo que sólo logra que aumenten los niveles de glucosa en la sangre.

Por eso es preferible comer las frutas completas para aprovechar todos los nutrientes y la fibra, que también es muy importante para una buena digestión.