“La Mitad de los Recursos se Gasta en la Nómina”

Por Benny Díaz

Fotografía relevante a la nota.

Javier Esparza Pantoja (Foto: Página 24)

Javier Esparza Pantoja fue presentado como director del Hospital Miguel Hidalgo y fue elegido de una terna debido a su prestigio y preparación académica; él tiene especialidad en angiología y además es abogado, por lo que se cree que fue “una decisión muy acertada de la gobernadora este nombramiento, porque para dirigir un hospital se tiene que tomar muy en cuenta el área jurídica”.

En conferencia de prensa, el galeno mencionó que en las cuatro semanas que lleva como director se han visto “un poquito agitados, por decirlo de alguna manera, por los nombramientos y cambios que consideramos hacer para mejorar toda la operatividad del hospital. Tengo 23 años trabajando ahí y he permanecido ahí, cuando llegué hice turnos de noche, fines de semana, jornada acumulada, lo que se necesitara”.

Su compromiso es cumplir con el artículo IV constitucional y también con el mandato de la gobernadora, “quien nos ha encomendado lo que han venido haciendo y el próximo año el hospital cumplirá 120 años; ojalá haya el recurso necesario para festejarlo como se debe”.

Esparza Pantoja mencionó que es un nosocomio regional de alta especialidad, pero “lamentablemente no tiene el reconocimiento federal en ese sentido, lo que significa que el recurso que nos llega es de segundo nivel y eso nos limita mucho; sin embargo, y a pesar a de todo, el Hospital Hidalgo tiene abiertas las puertas para absolutamente todo el mundo. Hay una gran cantidad de pacientes que llegan para ser atendidos truqueando la situación porque son derechohabientes del IMSS, pero como saben que es mejor, por eso lo hacen”.

Otra de las cosas que está en formación es “la de especializar a los médicos, no sólo a los generales; hay 11 especialidades, seis troncales y cinco subespecialidades. Cuentan con 160 residentes y hay periodos de adiestramiento para los estudiantes de medicina de primer a cuarto año y luego del quinto al séptimo ya con subespecialidad. Conocemos la forma en que se trabaja y lo más importante es que para quienes trabajamos y formamos, ahí nos desprendemos un poquito del yo. No dicen a mí no me toca, se meten y lo hacen, ya sea que doblen o tripliquen jornadas. Tenemos una situación, un área de oportunidad en enfermería porque teníamos 200 suplentes y eso vino a establecer la operación aceptable del hospital, pero eran contratadas del Insabi y lo hicieron por la pandemia; como ya se controló, se llevaron a 120 y las instalan en las zonas más marginadas, en centros de salud lejanos y eso nos ha metido en aprietos. El Insabi tiene sus propias reglas de operación y nos hemos adaptado a ellos con dificultad, pero también hay empeño y ánimo”.

De los 800 millones de pesos que reciben de presupuesto, “la mitad se va en nómina”, y aun así están realizando un anexo dentro del edificio, que será dedicado a la enseñanza e investigación; cuenta con un auditorio que tiene más de 280 butacas, la mejor tecnología audiovisual. Una de las grandes misiones es la de formar médicos especialistas y para eso habrá aulas, hemerotecas y un espacio dedicado a la investigación que espera crezca en reconocidos por el Conacyt, además del área de descanso para los residentes y quienes estén de guardia, que son muchos porque hay 160 de base, pero también hay que tomar en cuenta a los médicos internos y pasantes, no sólo de medicina, sino de nutrición y enfermería.

No supo decir cuántos millones se necesitan para terminar todo esto, pero aseguró que será de calidad y que irán por etapas.

Para ser considerados de tercer nivel “falta que la federación literalmente lo acepte, no es la única administración que lo ha intentado; aunque tenemos cuatro semanas se ha venido intentando de muchas maneras, pero falta. Quiero pensar que la Secretaría de Salud a nivel central no la quiere otorgar porque es un tema feudal. Nosotros insistimos, presionamos, demostramos y mostramos las razones de que es un centro de trabajo regional, pero bueno, tienen sus propias normativas y no lo han permitido”.

Hasta el momento hay 42 niños registrados con padecimiento de cáncer y la mitad son de leucemia, la otra parte de tumores sólidos y en ningún momento se ha dejado de brindarles la atención y el hospital gasta entre 8.5 a 14 millones de pesos semanales en quimioterapia.

Negó que haya desabasto, pero sí deuda porque en algunos momentos no ha habido para pagar a los proveedores, pero eso no ha impedido que continúe la operatividad.