“Con las Tribus, Morena Está Destinado al Fracaso”
Por Benny Díaz

Juan Luis Jasso Hernández (Foto: Página 24)
Juan Luis Jasso Hernández ya no disimula que el pleito sigue en Morena y, sin miedo al qué dirán, en entrevista colectiva dijo: “Escríbanlo, porque con las tribus el partido está destinado al fracaso y lo único que se ganará en el 2024 es la alcaldía de Asientos y el Distrito II; de ahí en más nada, porque tal parece que le están haciendo el trabajo a la oposición”.
Aunque está seguro de que le dirán de todo, hasta traidor, el diputado afirmó que los únicos que están trabajando bien, a pesar de no haber dirimido sus problemas personales, son José Manuel González Mota, como alcalde de Asientos, y él como diputado del Distrito II y que, en su momento, a pesar de no tolerarse, se levantaron la mano mutuamente porque son institucionales y ven más allá de sus diferencias, lo que importa es “el proyecto de nación”.
El diputado dijo ser institucional y que respeta las siglas de Morena, pero eso no le impidió decir que siguen los golpes bajos y que la actual dirigencia estatal “se olvide de dar conferencias de prensa, porque con eso confunden más a la gente; los que votan están afuera, que no se les olvide, y lo que se necesita es hacer trabajo de campo”.
Aseguró que Morena se ha convertido en la sucursal del PRD y que al haber tantas tribus disputándose el poder se han olvidado de lo importante: el proyecto de nación y la 4T, por eso la gente está desencantada.
Según él si no dejan de fijarse en lo que hacen los demás para enfocarse a lo que les corresponde, están destinados al fracaso y por quedarse con el poder descuidan lo importante. Andrés Manuel López Obrador no es eterno, ni estará en las boletas en el 2024, y podrán presumir lo que quieran “pero si siguen así, se va a perder, y anótenlo, no importa que salgan a decir que yo soy el malo”.
También criticó que digan que las puertas están abiertas para todos, pero continúen divididos por perseguir sus propios intereses; se trata de construir desde adentro y olvidarse de los enemigos, que dejen a cada quien hacer lo que le corresponde, porque “no he visto nunca a ningún partido que obtengan el triunfo al ir cada quien por su lado y viendo por sus intereses”.
