“Hay Cuatro en el Olvido”
Por Benny Díaz

René López (Foto: Página 24)
“Los mercados también son lugares donde se pueden aprovechar los espacios para promover la cultura; fue precisamente en esos lugares ubicados en el entonces Distrito Federal donde nació el muralismo con la convivencia de la gente común”, declaró en entrevista colectiva René López, locatario de Gómez Farías, lugar que tiene antecedentes históricos de haber iniciado desde 1850 como un tianguis.
Recientemente, René organizó la fiesta por el 50 aniversario de ese mercado, “que es un espacio público importante que tiene cinco décadas, pero antes fue un tianguis. Y como siempre pasa con el gobierno, no pusieron atención a la sociedad y no preguntaron a los vecinos sobre ese espacio. Hicieron el mercado bonito, pero no se le volvió a dar mantenimiento y quedó en el olvido”.
Dijo que en el centro de la ciudad han derrumbado casas antiguas para construir cafeterías o mini centros comerciales, que están bien para recreación de la sociedad, pero no hay que olvidarse de los lugares populares como los mercados.
Hay otros mercados que están en la misma situación, como “el 1 de Mayo, el Morelos y el Guillermo Prieto que se ubica en la Altavista. Nosotros fuimos con el director de Mercados y Leo Montañez para celebrar el 50 aniversario y nos auxiliaron con la banda sinfónica, pero no es suficiente, me parece que es importante el rescate”.
René López dijo que “el mercado tiene una red que se genera por la cercanía entre la gente, que si le faltan cinco o 10 pesos le dicen al marchante que se lo llevan al otro día, y es importante porque impulsa la solidaridad y eso regresó después de la pandemia”.
Hay 140 espacios en el mercado Gómez Farías y sólo están ocupados 30, los demás “están cerrados, entre locales y ‘piedras’. Las rentas son baratas, hay personas interesadas en poner sus negocios ahí, pero les dicen que están ocupados; son lugares que podrían abrirse para dar trabajo a quienes hacen artesanías, por ejemplo, piñatas”.
Eso lo sabe “de rebote”, porque él no es el encargado, pero se da cuenta de que es importante promover el lugar y aperturar los espacios porque es un lugar lleno de historia, y pueden convocar a los artesanos para que hagan de ese lugar un espacio para ellos, como se hizo en el 2018, pero luego se dejó en el olvido.
René López tiene una cafetería con biblioteca comunitaria, en donde recibe donaciones de libros para incrementar la colección que tiene y prestarlos gratuitamente a quienes lo deseen.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades municipales para que hagan una revisión de los locales y se renten los espacios a quienes lo soliciten, sobre todo cuando hay toda una historia, pues hace décadas era la central de autobuses de donde se salía hacia Guadalajara.
