Dos de Ellos Pasarán Cinco Años Tras las Rejas

Por el delito de tráfico de indocumen­tados en la modalidad de transporte de extranjeros, fueron sentenciados los tres polleros que llevaban a la frontera norte a 31 guatemaltecos y hondureños, entre ellos siete mujeres y un menor, en el fracciona­miento Rodolfo Landeros.

Se trata de Axel “N” “N”, de 25 años y Luis Ernesto “N” “N”, de 25, originarios de Nuevo León, y Francisco Antonio “N” “N”, de 27, nativo de Reynosa, Tamau­lipas.

Los hechos ocurrieron el viernes 11 de septiembre de 2020, cuando policías preventivos de la Delegación Jesús Terán Norte recibieron el reporte de que sobre la calle Cultura Nazca, casi esquina con Cultura Maya, en el fraccionamiento Mirador de las Culturas, se encontraban varios sujetos armados en dos camionetas blancas.

La movilización no se hizo esperar y en el camino, sobre la avenida Rodolfo Landeros, en el fraccionamiento del mismo nombre, interceptaron una camioneta Lobo blanca, con placas de Estados Unidos, con varios sujetos en la cabina y en la caja cubierta con una lona.

Varios de los tripulantes dijeron ser originarios de Honduras y Guatemala y que serían trasladados a Estados Unidos; además, indicaron que en el fracciona­miento Mirador de las Culturas había más indocumentados, por lo que los policías se dirigieron y, efectivamente, encontraron a otro grupo a bordo de un vehículo Nissan Titan blanco, sin matrícula, con una calca de la UCD, cuya caja también estaba cu­bierta con una lona.

En total, se rescataron a siete mujeres y 10 hombres de Honduras y 15 más prove­nientes de Guatemala.

Ante el señalamiento de los migrantes, Axel, Luis Ernesto y Francisco Antonio fueron detenidos y puestos a disposición del Ministerio Público Federal adscrito a la Fiscalía General de la República (FGR).

Los tres polleros fueron vinculados a pro­ceso por el delito de tráfico de migrantes en su modalidad de transporte de extranjeros y se les decretó prisión preventiva.

Ayer, a un año y casi 10 meses de la detención, la FGR informó que Axel y Francisco Antonio fueron sentenciados a pasar cinco años con cuatro meses y tres días de prisión, mientras que Luis Ernesto nada más fue condenado a cuatro meses y seis días tras las rejas.