“No Deben ser Tratadas Igual que Personas de Bien”

Por Benny Díaz

Fotografía relevante a la nota.

Cuauhtémoc Escobedo Tejada (Foto: Página 24)

“Mano dura” pidió el diputado Cuauhté­moc Escobedo Tejada para “las lacras que secuestran y asesinan, no pueden tener los mismos derechos ni el mismo trato que aquellos que se dedican a trabajar y que se conducen con ética”.

Por eso criticó que el gobierno federal insista con su política de “abrazos y no balazos para con delincuentes. Es algo que se está desperdiciando y está comprobado que el programa insignia de rescatar a los que son propensos a entrar a la delincuencia organizada, como es Jóvenes Construyendo el Futuro, está totalmente podrido y lleno de corrupción. Lo comprobé cuando hice campaña en Tepezalá y hay cientos de testimonios de que es algo ficticio. Tienen muchos ‘fantasmas’ que cobran y se reparten las ganancias con padres de familia que pro­porcionan los documentos para inscribirlos; por lo tanto, no ha servido para nada”.

Escobedo Tejada mencionó que los se­cuestradores y sicarios oscilan entre los 15 y 25 años de edad. “Ya van cuatro años del sexenio y el promedio de los jóvenes que asesinan es de 18 años de edad, quiere decir que cuando comenzó el actual gobierno tenían 14; eran niños y ahora están metidos en delitos de alto impacto”.

Para el legislador “estos delincuentes no piensan en la pena a la que se hacen acreedo­res o si hay aumento en las mismas, porque recomponer la sociedad se hace desde abajo, no siendo omisos en la seguridad pública y hay que tener mano dura, cero impunidad y entonces sí mejorar la procuración de justicia”.

La prueba de que el tejido social en Mé­xico “está podrido es el suceso ocurrido en la sierra de Chihuahua (con el asesinato de dos sacerdotes y un guía de turistas). Somos más los que estamos del lado de la bondad, que se trabaja, son millones de familias las que hacen eso y menos los delincuentes me­tidos en ese tipo de actividades, pero están aprovechando esa flexibilidad del trato hacia ellos de parte del gobierno mexicano, que tuvo un gran error al reunirse con familiares de estos delincuentes, con eso fue un claro mensaje de que no va a ayudar en corto y mediano plazo y resolver la violencia que azota a México”.