
Fernando Esparza Arenas, de 24 años, llegó al extremo de causarse graves heridas al negarse su expareja a volver con él
El joven que encontraron con tres puñaladas en el pecho, no fue víctima de asaltantes sino que él mismo se causó las heridas, al descubrir su exnovia que le robó 35 mil pesos.
Se trata de Fernando Esparza Arenas, de 24 años, vecino del fraccionamiento José López Portillo, cuyo estado de salud es delicado “pero estable”.
Como adelantamos en este diario en la edición anterior, los primeros minutos del jueves Fernando fue ingresado de urgencia al hospital 1 del IMSS, tras “haber sido agredido por varios sujetos cuando se resistió a ser asaltado”, según dijo al ser atendido en uno de los campos de futbol situados frente a la Isla San Marcos, donde fue encontrado por varios jugadores.
Sin embargo, esta versión fue desmentida por su expareja, Silvia Fabiola Palacios, quien precisó que él mismo se apuñaló cuando ella le reclamó por haberse apoderado de la mencionada cantidad de dinero.
La joven explicó que, en el transcurso del miércoles, Fernando la amenazó con hacerle daño o meterse a robar a su casa “si no regresaba con él”.
Alrededor de las nueve y media de la noche de ese miércoles, cuando Fabiola llegó a su vivienda localizada en la calle Loma del Carmín, en el fraccionamiento Lomas del Mirador, junto con su actual pareja, se dieron cuenta que “desaparecieron” 35 mil pesos que él tenía guardados.
Inmediatamente ella sospechó de Fernando y le llamó por teléfono, pero él negó rotundamente ser el responsable, aunque en una segunda llamada confesó que había allanado el inmueble para apoderarse del efectivo.
El pillo la citó en las canchas deportivas del fraccionamiento Educación Álamos, localizadas junto al fraccionamiento José López Portillo, y al encontrarse cara a cara, la mujer le suplicó llorando que le devolviera el efectivo porque la había metido en un grave problema con su concubino.
Fernando respondió que sólo había agarrado 15 mil pesos y que lo perdonara, arrojándole el fajo de billetes a través de una malla ciclónica.
“Me decía que lo perdonara y se empezó a encajar el cuchillo en el pecho y vi que le salía mucha sangre y le di la vuelta a la cancha para entrar pero ya no estaba y los vecinos dijeron que había corrido hacia el arroyo”, aseguró el ama de casa.
Fernando se dirigió hasta una de los campos de futbol localizados frente a la Isla San Marcos, donde se desmayó, por lo que jugadores, que habían terminado de disputar un partido, llamaron al servicio de emergencia 911.
Al conocer el ingreso del herido al hospital 1 del IMSS, elementos de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios acudieron para tomar conocimiento y llevaron a Silvia Fabiola a presentar su declaración.







