No Todas son Dejadas
Por Benny Díaz

Antonio Martínez Romo
Cuando se habla de violencia intrafamiliar se cree que quien la ejerce es el hombre, porque se ha generalizado. Por eso existen instancias y leyes que protegen a las mujeres, quienes no en todas las ocasiones denuncian. Cuando se deciden a hablar es porque previo a eso aguantaron golpes, injurias, amenazas y cuanta cosa se puede hacer para hacerlas sentir mal.
Y piden auxilio a las autoridades y a la Policía Municipal, sin embargo, los elementos a veces se llevan sorpresas, ya que esperan encontrarse con un macho envalentonado bajo los influjos de bebidas etílicas u otras sustancias, pero resulta que luego los hombres son las víctimas.
Así lo reconoció el secretario de Seguridad Pública Municipal (SSPM), Antonio Martínez Romo, quien aseguró que hay mujeres que también son maltratadoras y traen como trapo al hombre y a los hijos.
Lo que sucede es que en estos casos son pocos los varones que se atreven a pedir ayuda o de plano denunciar, porque si para las mujeres es difícil, para ellos más por la vergüenza que les da quedar como especímenes débiles y maltratados por, quien desde la cultura machista arraigada, es el “sexo débil”.
Entonces hay mujeres que, valiéndose de que las leyes y las autoridades las respaldan, hacen de las suyas y son ellas las que crean un ambiente totalmente tóxico dentro del hogar.
Esto se ve como algo aislado, pero es más común de lo que se cree. Sin embargo, cuando las furiosas féminas ven que sí se les pueden fincar responsabilidades o de plano hasta quitarles a los hijos, cambian toda la historia y resultan ser las “víctimas” cuando en realidad son las victimarias.
Esto es algo casi tabú, de lo que muy pocos hablan por vergüenza, y como son más visibles los machos golpeadores, las hembras quedan impunes.







