
El “centro de rehabilitación” Betesda
Un alcohólico crónico murió cuando estaba internado en un “centro de rehabilitación”, en El Torito, Jesús María.
Graciano de Loera Miranda, de 35 años, originario de Fresnillo, Zacatecas, es quien murió a consecuencia de su adicción.
Alrededor de las 22:00 horas del lunes 26, en el 911 recibieron el reporte de que en el anexo Betesda A.C, localizado en avenida Alejandro de la Cruz 305, uno de los internos se encontraba inconsciente.
Cuando llegaron policías estatales, municipales y paramédicos de la Secretaría de Salud, confirmaron la muerte del adicto.
El personal dijo a las autoridades que ese lunes, el fresnillense fue anexado y aun se encontraba bajo los efectos del alcohol. Horas más tarde, al sentir la necesidad del alcohol, le dieron a tomar un té y posteriormente se dirigió al baño, donde “se desmayó”, por lo que llamaron al 911.
Para dar fe del cadáver, arribaron elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios, los cuales no encontraron huellas de violencia.
Al conocer los antecedentes de alcoholismo, las autoridades no iniciaron carpeta de investigación, catalogando la muerte como “natural”.
Finalmente, empleados de una funeraria retiraron el cuerpo sin vida.







