
La víctima fue Raúl Alejandro Ávila Hernández, que contaba con 28 años de edad
Un joven fue asesinado a puñaladas en una sangrienta riña registrada el barrio de San Marcos.
La víctima mortal fue Raúl Alejandro Ávila Hernández, que contaba con 28 años. Además, su amigo Jesús Alejandro “N” “N”, de 23, sufrió cortes en un brazo.
En una pronta reacción de policías preventivos y vigilantes de una empresa de seguridad privada, con apoyo del C-5 SITEC, fueron detenidos los responsables, César Adrián “N” “N”, de 23 años y un adolescente de 16.
De acuerdo a la información obtenida, el hoy occiso y Jesús Alejandro se divertían en uno de los antros localizados en el andador Arturo Pani y en los primeros minutos de ayer se vieron envueltos en una riña.
En el cruce de Pani y calle Nieto, Raúl Alejandro fue apuñalado en el pecho con un cuchillo, mientras que Jesús Alejandro resultó con algunas heridas superficiales en el brazo izquierdo.
Raúl Alejandro quedó tendido, bocarriba, con la cabeza apuntando hacia el sur, mientras que los responsables huyeron.
Al recibir el llamado de auxilio, realizado por decenas de testigos, se dirigieron policías municipales y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes confirmaron el deceso y brindaron los primeros auxilios a Jesús Alejandro.
Un policía preventivo que en ese momento se encontraba franco, a bordo de una motocicleta, y una vigilante en un bar, persiguieron a los agresores que corrieron hacia la unidad Vivienda Popular.
Policías municipales y de vialidad se unieron a la persecución y en el cruce de las calles Rincón y Nieto atraparon a César Adrián.
En cuanto al adolescente, sobre la calle Naranjo, junto a unos vehículos, tiró una daga de aproximadamente 30 centímetros de largo, además de una sudadera azul con amarillo y una cachucha azul que llevaba puestas, para después esconderse en la casa 11 del andador H.
Los preventivos, con la autorización de la propietaria, entraron al domicilio y detuvieron al adolescente, por lo que junto con su cómplice los trasladaron al Ministerio Público.
Previo reporte del asesinato, arribaron al lugar para dar fe del cadáver, elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios.
Al término de las diligencias del caso, presenciadas por familiares de la víctima mortal, peritos hicieron el levantamiento del cuerpo y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
Posteriormente, el convoy ministerial se dirigió a la calle Naranjo, donde junto con personal de la Unidad Municipal de Atención Inmediata de la Policía Municipal, fijaron y embalaron la daga, la sudadera y la cachucha que tiró el menor.







