
Los hoy sentenciados, con otros dos sujetos, fueron arrestados tras una persecución y una balacera
Medio siglo purgarán en el Cereso de El Llano, tres de los cinco delincuentes que secuestraron a una vendedora de productos Fuller, y que fueron capturados tras una balacera con las autoridades.
Se trata de Ignacio Jiménez Cortés, de 21 años, Antonio Cortés Salas y el guanajuatense Uriel de Jesús Durán Torres, de 22 años.
Los tres fueron condenados a pasar 50 años en el bote por el delito de secuestro exprés.
También fueron detenidos en aquella ocasión Maximino “N” “N”, de 55 años de edad y Antonio “N” “N”, quienes junto con los primeros tres, fueron vinculados a proceso por el delito de intento de homicidio en agravio de los policías, sin que a la fecha reciban sentencia.
Alrededor de las tres de la tarde del miércoles 8 de abril de 2020, los cinco criminales, a bordo de una camioneta Ford F-150 doble cabina verde, con placas AC-8771-B, llegaron a la calle Celedonio Rodríguez, de la comunidad Montoya, El Llano.
Estacionaron la unidad detrás de la camioneta Chrysler Voyager, que conducía una vendedora de productos Fuller.
Uriel de Jesús se dirigió a la conductora, mientras que Ignacio se acercó a la ventana del área del copiloto, ordenándole que guardara silencio y no hiciera nada, pasándola a los asientos traseros.
En ese momento, Uriel de Jesús puso en marcha la Voyager y condujo hasta la comunidad de Los Azulitos, perteneciente al vecino estado de Jalisco, siendo seguida por Antonio y sus otros dos cómplices que para la Fiscalía “no han sido identificados”, mismos que iban a bordo de la Ford F150.
En el trayecto, Ignacio se apoderó de la bolsa de la víctima, en cuyo interior había entre tres y cuatro mil pesos, un celular Huawei Mate 10, modelo ALP-L09, además realizó tocamientos a la mujer con la finalidad de buscar más dinero, en tanto que Ulises de Jesús le decía que le quitarían la camioneta y la mercancía.
Al llegar a una zona despoblada de Los Azulitos, Jalisco, los plagiarios colocaron a la comerciante en cuclillas, en los asientos traseros de la Voyager, mientras que pasaban a la Ford 19 cajas con productos y por si esto fuera poco, uno de los criminales le arrancó los aretes “Bvlgari” que traía puestos la fémina. Con los objetos en su poder, los secuestradores huyeron en la camioneta pickup.
Eran minutos antes de las cuatro de la tarde de ese miércoles, cuando las corporaciones policiacas de Aguascalientes, recibieron el reporte de que minutos antes, plagiarios habían secuestrado a una mujer en la comunidad Los Azulitos, Jalisco y los responsables venían hacia Aguascalientes, a bordo de una camioneta pickup verde.
A los pocos minutos, la aeronave “Águila 1” de la SSPE, detectó en circulación la camioneta mencionada, sobre una terracería que conduce al rancho La Libertad y a la Congregación Matamoros, El Llano, límites de Aguascalientes con Jalisco.
Fue entonces que se movilizaron los grupos especiales de la Policía Municipal, Estatal y Ministerial.
También se dirigieron elementos del Ejército Mexicano, de la Guardia Nacional y se solicitó apoyo a las policías municipales de El Llano, Pabellón de Arteaga, Jesús María, San Francisco de los Romos, Asientos, Tepezalá y Rincón de Romos, por lo que prácticamente el oriente de la ciudad, fue “blindado”.
Al percatarse de la presencia policial, los delincuentes comenzaron a disparar en contra de los uniformados, sin embargo, la reacción de los policías fue inmediata, generándose así un intercambio de balazos, algunos efectuados desde el helicóptero “Águila 1”.
El operativo continuó hasta que los uniformados ubicaron e interceptaron la camioneta verde, de la cual descendieron varios sujetos que comenzaron a correr para evadir a los oficiales y dispararon en contra del helicóptero, con la intención de derribarlo.
El piloto realizó algunas maniobras para evadir las balas, por lo que uno de los uniformados a bordo, Juan Pablo Ramos Ornelas, se dio un tiro en una pierna con el rifle que accionaba contra los delincuentes.
Uno de los delincuentes, Ignacio, recibió un balazo en el brazo izquierdo, efectuándose en ese momento su captura.
Sus cómplices también fueron detenidos, incluso, uno estaba escondido en una zanja y no dejaba de disparar.
Mientras esto sucedía, paramédicos de la Secretaría de Salud le brindaron los primeros auxilios al delincuente herido y lo trasladaron al Hospital Hidalgo, donde quedó fuertemente custodiado por uniformados.
Los otros cuatro delincuentes fueron entregados a elementos del Grupo Antisecuestros de la Policía Ministerial, encabezados por Juan Muro Díaz y los trasladaron inmediatamente al edificio de la Policía Ministerial para su investigación, además de la camioneta que tripulaban.
Ayer, a un año y tres meses de las detenciones, la Fiscalía dio a conocer que en audiencia de individualización de sanciones celebrada ante el Tribunal de Enjuiciamiento del Primer Partido Judicial del Estado, la Agencia del Ministerio Público adscrita a la Dirección de Litigación Oral, obtuvo la sentencia condenatoria de 50 años en prisión, en contra de Ignacio Jiménez Cortés, Uriel de Jesús Durán Torres y Antonio Cortés Salas, Uriel de Jesús Durán Torres e Ignacio Jiménez Cortés, por el delito de secuestro exprés.
Los tres delincuentes también fueron condenados al pago de la reparación del daño, consistente en 30 mil pesos, en relación al daño material derivado de las terapias psicológicas que deberá recibir la víctima y a la restitución de la joyería de la que fue despojada o al pago de su precio.







