“La Diócesis no Está Paralizada”
Por Benny Díaz

Juan Gabriel Rodríguez Campos y Rogelio Pedroza González
“La diócesis no está paralizada”, aseguró el encargado Juan Gabriel Rodríguez Campos, en la reunión de evaluación. Reconoció que no se han llevado a cabo todas las actividades que tenían en el plan para este año, pero de enero a la fecha sí ha habido más movimiento en las parroquias.
Agradeció la labor de los sacerdotes que han continuado trabajando a pesar de todas las adversidades que ha traído la pandemia, que fue la causa de muerte del obispo José María de la Torre Martín hace ya siete meses, por lo que espera que el vaticano otorgue pronto el nombramiento para quien ocupe el cargo de pastor de la diócesis de Aguascalientes.
El sacerdote aseguró que aunque hay personas a quienes les parece que la Iglesia Católica está paralizada debido a la pandemia y a que no hay un obispo al frente, no es así, porque se siguen llevando a cabo las ceremonias con los protocolos de sanidad que se requieren.
En Espera de Respuesta
Por su parte, el vocero Rogelio Pedroza González mencionó que ya faltan tres semanas para que inicie el quincenario y siguen con la organización de todo lo que se llevará a cabo, tanto en Catedral como en otros templos, y “estamos a la espera de que gobierno del estado nos responda si ponen un toldo con sillas, sonido y pantallas para que pueda haber presencia de 350 a 400 fieles, de lo contrario se tendría que reducir significativamente el número”, esto para acatar los lineamientos de sanidad.
Pedroza González mencionó que el festejo no se realizaría durante los 15 días, solo cuatro o cinco, y no volverán las peregrinaciones con personas aglomeradas ni tampoco caminarán por calles como antaño; ahora quien desee cumplir con esa devoción, deberá acudir de manera personal.
Esperan que el día 15 existan las condiciones para realizar la romería significativa, que serían cuatro carros, aproximadamente, y pocos contingentes. Esperan que se pueda llevar a cabo porque todo depende de cómo se comporte la pandemia, ya que se está anunciando la tercera oleada de contagios y hay que extremar medidas preventivas.
El sacerdote también lamentó que este año faltaron decanatos de llevar a cabo su evaluación, lo que quiere decir que hubo párrocos que no cumplieron con esa responsabilidad porque “creo que no está bien que un decanato quede fuera, no está bien. Deberíamos de pensar cuando aceptamos el cargo, que implica una responsabilidad y cansancio”, además de que hay quienes también faltan a las reuniones y así no se puede llevar a cabo un plan de actividades como corresponde.
“Sabemos que es demasiado pesado mover todo ese engranaje cuando tenemos un pedal más pequeño, pero nos fue bien a pesar de la pandemia y podemos decir que se hizo un buen trabajo sinodal, pero la falta de algunos compañeros sacerdotes empobrece los resultados”.







