“También la Tipo I es Difícil de Detectar”
Por Benny Díaz

Jóvenes hacen una asociación civil para ayudar a pacientes con diabetes tipo I (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
En México una de las principales causas de muerte es la diabetes mellitus, una enfermedad crónico-degenerativa que va mermando poco a poco a los pacientes hasta que llega el momento en que pueden tener múltiples complicaciones. Se habla sobre todo de la tipo II, que generalmente le da a las personas en edad adulta; pero existe otra, la tipo I, cuyos pacientes son niños que deben de aprender a sobrellevar una rutina muy diferente, ya que son insulinodependientes y llevan una dieta estricta, además de mantener múltiples cuidados.
Ante la poca información que hay sobre la diabetes tipo I, un grupo de jóvenes decidió crear la asociación civil Piltzintli para brindar ayuda a todas aquellas familias que lo requieren, sobre todo cuando aparece esta enfermedad en personas que no tienen los recursos económicos para sufragar los gastos, como la compra de insulina, que es un medicamento cuyo precio sobrepasa los mil pesos y que cuando no se tiene seguridad social es muy complicado sacar adelante al paciente, lo que los puede llevar a tener una incapacidad grave o una muerte prematura.
Andrea Bibiana Ramírez Sánchez, presidenta de la asociación, junto con Mayra Cristina Delgado Sánchez, vicepresidenta; Jeovana Arleth Cordero Báez, secretaria general; Daniela Georgina Acuña Chávez, tesorera; Steffi Michelle Bazavilvazo González, secretaria de salud integral; y Diana Daniela Huerta Rodríguez, secretaria de relaciones públicas; en rueda de prensa dieron a conocer que este proyecto nació a raíz de que el hermano de 13 años de una de ellas quedó en estado de coma y no sabían que tenía diabetes tipo I.
Hoy la familia sigue luchando por sacar adelante al joven, ahora de 15 años, pero saben que falta tener más información sobre esta enfermedad, ya que los síntomas pueden ser desde cansancio excesivo, sed y orinar exageradamente; lo que se puede confundir con cosas de la edad o hasta de la estación del año, por ejemplo en verano que hace calor.
Aprender a vivir con diabetes tipo I no es algo que resulte fácil, porque además de la insulina se debe llevar una dieta estricta y cuidados paliativos para que la enfermedad no ataque a otros órganos o deje secuelas que haga que no tengan una calidad de vida digna.
Lo tremendo, dijeron, es que hoy en día hay niños y jóvenes que ya han sido detectados con diabetes mellitus tipo 2, en donde no son dependientes de la insulina al principio, pero que deben hacer un cambio de vida radical en cuanto a alimentación, ejercicio, etcétera.
Las cifras no se conocen con exactitud porque hay quienes no presentan síntomas graves y no saben que lo tienen, y hay casos en los que pueden pasar años para que se den cuenta, tiempo en el que la enfermedad avanza y es una muerte silenciosa.
La diabetes tipo I es una condición inmunológica donde el cuerpo humano destruye las células que se encargan de producir insulina en el páncreas, lo que provoca que las personas que tienen este padecimiento necesiten inyecciones de insulina todos los días.
En el mundo existen 463 millones de personas con diabetes, lo que equivale a que uno de cada 11 adultos viva con diabetes; existe más de un millón 100 mil niños y adolescentes con diabetes, y México se encuentra en el décimo lugar a nivel mundial con menores en esta condición.







