“Valoramos si Presentamos Denuncia Penal”
Por Benny Díaz

Karla Espinoza, Arturo Ávila, Eulogio Monreal y Arturo Piña (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
Luego de que se diera a conocer que le habían quitado la candidatura a Javier Luévano Núñez por decir que era de etnia indígena y que pertenecía a los chichahuales, los de Morena hicieron conferencia de prensa para anunciar, indignados, que los que pertenecen a ese grupo en Jesús María (incluido el candidato al distrito VII, Arturo Piña) se habían sentido agredidos y vulnerados en sus derechos y creencias; por eso el aspirante a diputado dijo fuerte y claro: “No hay que mezclar las creencias religiosas con lo político”.
Y no se acordó que su principal candidato, Francisco Arturo Federico Ávila Anaya, lo sigue haciendo, porque asiste a misa con su chaleco de Morena y con la “A” en la espalda para que todos los feligreses que acudan al templo en cuestión vean que es católico, apostólico y romano.
Arturo Piña dijo sentirse indignado de que “el pueblo se sintió engañado. Se arrimaron (con él) unos chicahuales para decirme qué se puede hacer, si en campaña desenmascararlos. No se vale tener al pueblo de Jesús María en ese sentido. Qué bueno que en la resolución se descubre la verdad porque ni es chicahual, no es una etnia y no representa a nuestro país. La gente precisamente está analizando presentar una demanda penal por delito electoral”.
Sin embargo, la cosa cambia y tal parece que también la ley cuando se trata de Francisco Arturo Federico Ávila Anaya, quien le reza a la guadalupana, se encomienda todos los días a ella y todos los santos, se persigna en cada uno de sus eventos y hasta va a misa los domingos y fiestas de guardar con su chaleco de Morena bien visible.
Ahí no es hacer propaganda en pleno templo ni ante los feligreses que acuden a la misma misa que él, porque “hay libertad de culto y cualquiera puede ir a misa”.
Eso está clarísimo, pero no con el “uniforme” de campaña. En fin, cuando se es un candidato de izquierda en donde su partido está a favor de las uniones igualitarias, el aborto y un largo etcétera que se contraponen con el catolicismo, es válido.
Francisco Arturo Federico respondió a los cuestionamientos de Página 24 y dijo que haberle rezado a la guadalupana “molestó mucho al candidato del PAN y hasta me denunció”, pero “ya es cosa juzgada”, y ni él ni nadie podrá quitarle su grandísima fe católica, que es en lo que cree “la mayoría de nuestra gente”.
Otra cosa con la que Arturo se llena la boca es con decir que está en contra de la corrupción, y qué bueno, pero una duda asalta a quien esto escribe. Si un día y otro también tacha de corruptos a los del Ayuntamiento de Aguascalientes, ¿cómo es que firmó contratos millonarios con ellos?, ¿ahí no se fijó que había esa práctica?
El candidato juró (no por la guadalupana, pero casi) que no les blindó patrullas, pero luego de enredarse en un discurso diciendo que su empresa IBN tiene contratos, porque se dedica a dar seguridad, con 29 estados y un montón de municipios, entre ellos los de Aguascalientes, dijo que “no podemos tratar o pensar que en la narrativa de una empresa siempre hay un hecho de corrupción, si existiera tendrían que aportar pruebas. Mi empresa genera 600 empleos y deberíamos de tratar de apoyarla y fomentarla porque es de Aguascalientes, no vincularla con narrativas falsas, vende seguridad”.
Entonces se le cuestionó si ya había pagado al IMSS las cuotas de sus empleados, y salió con que él ya no es el director. Dijo que su función se limita a simple accionista, y que quien dirige podría resolver esa y todas las dudas, pero también dijo que hubo una notificación del IMSS diciendo que se había equivocado; o sea, quién sabe qué les pasó en ese instituto que hicieron mal las cuentas, e IBN está más limpio que la paloma del Espíritu Santo.
Y luego defendió su derecho a venerar a la guadalupana, pero la constitución lo ampara (como a todos) en profesar la fe católica “y pase lo que pase es un tema mío, personal; no es cuestionable. Aunque no le guste al PAN que vaya a misa y puedo ir vestido como quiera, no es un delito. Que pongan la denuncia, pero ya se respondió que no procede, reitero que ya se pronunció el tribunal aunque el candidato del PAN no comparte mis valores”.
Y como la religión es uno de esos temas que “calienta” a muchos, Eulogio Monreal Ávila entró al quite diciendo que en “la ley general de materia en delitos electorales no hay ningún artículo que señale que es delito pertenecer a un culto o religión. Hay libertad y derechos fundamentales y el candidato se somete a la autoridad electoral; ya hay una respuesta y no está infringiendo nada”.







