
Casualmente los oficiales encontraron al alcohólico en el depósito de agua
Un borracho se metió a una finca abandonada para hacer sus necesidades fisiológicas y cayó a un aljibe en desuso, de tres metros de profundidad, por lo que fue rescatado por policías, paramédicos y los bomberos del estado.
Se trata de Ricardo “N” “N”, de 43 años de edad, el cual estuvo a punto de morir de una broncoaspiración, por la posición en la que estaba.
Alrededor de las dos y media de la madrugada de ayer, policías estatales y municipales de Jesús María, realizaban sus labores de vigilancia por la avenida Margaritas y, al llegar al cruce con la privada Juárez, en la comunidad de Jesús Gómez Portugal, detuvieron la marcha de las unidades e ingresaron a un domicilio abandonado, el cual es utilizado por drogadictos.
En determinado momento escucharon los quejidos de un sujeto que pedía ayuda, por lo que empezaron a buscar y se percataron que se encontraba en un aljibe en desuso, de tres metros de profundidad.
Los oficiales pidieron la presencia de rescatistas y paramédicos, llegando a los pocos minutos los bomberos del estado y socorristas de la Secretaría de Salud, además de elementos de Protección Civil.
El borracho tenía las rodillas a la altura del pecho, lo que complicaba su rescate por lo estrecho del espacio y porque las piernas presionaban el pecho y estómago, dificultando su respiración, además se encontraba vomitando debido a su estado etílico, por lo que había riesgo de que sufriera broncoaspiración.
Luego de varios minutos de intensas labores, los bomberos rescataron a Ricardo, quien dijo que ingresó a la finca para hacer sus necesidades fisiológicas, pero perdió el equilibrio y cayó de espalda al aljibe.
Tras brindarle los primeros auxilios, paramédicos determinaron que no era necesario llevarlo de urgencia a un hospital.
Posteriormente arribaron familiares de Ricardo, quienes dijeron que lo llevarían por su cuenta a recibir atención médica, agradeciendo el apoyo a policías y rescatistas.







