“Todos Somos de Primera Línea”, Insisten
Por Benny Díaz| Fotos: Juan Fernando Reyes Ortega

Unidad Médica Familiar 11 del IMSS: sólo 10 inmunizado
Miguel Ángel Piza Jiménez, titular de salud en la entidad, asegura que el 94 por ciento del personal de primera línea ya fue inoculado, pero resultó que para algunos que laboran en IMSS, ISSSTE y hasta módulos del ISSEA “es mentira”.
Decenas de trabajadores de salud, inconformes por no ser considerados prioridad por no pertenecer a las áreas COVID, realizaron una marcha por la avenida Madero hasta Plaza de Armas para exigir que se les vacune, gritando insistentemente que también son de primera línea, ya que corren peligro como cualquier otro de contagiarse de COVID-19, ya que usan los mismos espacios para llevar a cabo sus labores.
Al llegar a su destino, la puerta de Palacio de Gobierno, que como siempre sucede con las marchas, estuvo cerrada, los inconformes gritaban: “¡vacunas para todos!”, “¡vacuna para todos!” y alzaban pancartas con sus demandas.
“Estamos aquí personal del IMSS, ISSEA, ISSTE, es mentira que el 96 por ciento del sector esté vacunado”, dijo una de las manifestantes y reiteró que “todos somos de primer nivel”.

Tres defunciones en personal de farmacias del IMSS
Entonces tomó la palabra Juan Antonio Solís Terán, quien leyó un posicionamiento sobre las demandas de los inconformes:
“Todos somos de primera línea. Nos hemos dado cita con el fin de exigir a Gobierno del Estado y Federal que vacunen a todas las personas de este segmento. Estamos representantes de hospitales, clínicas, unidades médicas, consultorios públicos y privados, enfermería, camilleros, operadores, choferes de ambulancias, almacén, farmacia, etcétera”.
Con voz fuerte, dijo que “no se nos debe clasificar en dos clases: la atención debe ser para todos igual, porque somos de primera línea, todos con la misma posibilidad de contagio ya que usamos los mismos pasillos, entradas y espacios comunes. Es nuestro trabajo estar con personas que tienen SARS-CoV-2 y tenemos el mismo nivel de exposición”.
Se quejó de que “hemos sufrido confinamiento para proteger a nuestras familias y seres amados, adaptados a ejercer con responsabilidad y pasión nuestro trabajo. Muchos han tenido que aguantar calor, sed, frustración, ganas de llorar y reinfecciones por cumplir su trabajo”.

A las puertas de Palacio de Gobierno
También recordó que “han fallecido personas que estaban en activo y dieron su vida por los servicios de salud; amigos o familiares que perdieron la carrera contra esta terrible enfermedad, pero reconocemos que es nuestro trabajo. Hoy alzamos este grito de exigencia para que sea escuchada y tomada en cuenta, que la sociedad de Aguascalientes se solidarice con estas peticiones y exigimos enérgicamente a las autoridades estatales y federales que tomen cartas en el asunto y resuelvan a la brevedad para ejercer nuestras funciones con mayor seguridad y compromiso”.
Aseguró que “ninguno de los que estamos aquí hemos sido vacunados y venimos a exigir lo que no está pasando y todos somos de primera línea”.
Cuando se les preguntó su opinión sobre lo dicho por Aldo Ruiz Sánchez de que la marcha tenía “otras intenciones”, Juan Antonio respondió que “el delegado tiene mala información, ¿dónde están las pancartas de partidos políticos?, ¿dónde están los líderes de los mismos?, porque no son parte del personal, este movimiento es de los que trabajamos en el sector salud y no está politizado nada, es una exigencia legítima y nuestro derecho, por eso la exigencia que tenemos”.

Juan Antonio Solís Terán leyó el posicionamiento de los inconformes
Más tarde, en un chat de WhatsApp aparecieron fotos de Juan Antonio Solís Terán con una gorra con la “A” del logotipo del municipio de Aguascalientes y también con personas que relacionadas con dicho ente.
Se aseguró que trabajó como chofer ahí y posteriormente se fue al sector salud, desempeñándose actualmente como camillero en el Hospital General de Zona número 2 del IMSS.
Por su parte, Esperanza Caballero Hernández dijo que es promotora de salud y labora en el ISSEA, también exige ser vacunada y no que la manden a su casa a confinamiento, para poder seguir laborando y “ayudar a la gente”.







