
En Alamán 243, Mario Abraham se provocó la cruenta herida en un brazo
Furioso porque lo habían robado en una fiesta, el empleado Mario Abraham “N” “N”, de 28 años de edad, se provocó una cruenta herida en el brazo al quebrar un vidrio mediante un puñetazo y murió desangrado.
Cerca de las 2:00 horas de ayer, el hoy occiso llegó a su casa, ubicada en calle Alamán 243, en el barrio de Guadalupe, en donde platicó sumamente molesto a su mama Gabriela “N” “N”, de 54 años de edad, que había estado en una fiesta y lo robaron.
De pronto, cerró su puño derecho y golpeó con toda su fuerza una ventana, causándose una impresionante herida desde el puño, hasta el hombro.
La mujer llamó al servicio de emergencia 911 y mientras tanto dos hombres intentaron auxiliar al joven, que comenzó a perder sangre de manera abundante y uno de le aplicó un torniquete para intentar parar la hemorragia.
Minutos después llegaron policías preventivos del Destacamento Centro y paramédicos del ISSEA en la ambulancia ECO-331, y éstos llevaron a Mario Abraham al Hospital Hidalgo, pero resultaron infructuosos los esfuerzos del personal médico y el joven murió.
Elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios acudieron para dar fe del cadáver y lo trasladaron al Servicio Médico Forense, donde la necropsia de ley arrojó que murió desangrado por la herida que sufrió en el bíceps del brazo derecho.







