Invierten Cuatro Horas al día en Promedio Para Ayudar a sus Hijos
Por Benny Díaz

Las madres de familia deben dedicar horas a ayudar a los hijos a realizar tareas, trabajos y explicar lo que no entienden (Foto: Archivo/Andrea Murcia/Cuartoscuro)
Ha pasado un año desde que los alumnos han recibido clases a distancia y se han utilizado todas las herramientas disponibles: celulares, computadoras, tabletas, televisión, radio y en comunidades rurales hasta cartulinas con los trabajos a realizar.
El Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) ha reconocido que será una generación que pasará a la historia porque de un día para otro tuvieron que aprender “a estudiar” en casa, pero la realidad es que el atraso es muy significativo, además de que las madres de familia deben dedicar horas a ayudar a los hijos a realizar tareas, trabajos y explicar lo que no entienden.
Matemáticas es la materia en donde más problema hay para que los niños aprendan y según el Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE) A.C., Región Centro, 79 por ciento de las madres y padres de familia, se esfuerzan para que sus hijos, aunque no cuenten con las herramientas pedagógicas, puedan tener el mejor aprovechamiento posible.
Las investigadoras Yahaira Rodríguez y Yadira Peralta analizaron la percepción de las madres y padres de familia en torno a las prácticas educativas a distancia, implementadas a partir de la estrategia nacional Aprende en Casa y encontraron que el esfuerzo de tantos meses ha dado por resultado madres agotadas y alumnos que tienen rezago, porque no es lo mismo que reciban clases en línea a que estén en el aula.
Son las madres de familia las que han apoyado con más frecuencia a sus hijas e hijos en su educación, dedicando un promedio diario de cuatro horas a la educación a distancia.
También las madres y padres de familia tuvieron que “aprender” de un día para otro a ser pedagogos, tener paciencia y explicar una y otra vez lo que sus hijos no entienden, a la par de lograr que permanezcan conectados el tiempo necesario en clases.
Ya ni hablar en las casas donde se cuenta con un solo dispositivo y hay alumnos en diferentes grados.







