Crisis de Agua se Acelera Debido al Crecimiento Económico y Poblacional: ONU

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“Una perspectiva de derechos humanos puede servir como catalizador para una acción acelerada para lograr agua segura y suficiente, empoderar a quienes trabajan para proteger y conservar el agua y guiar nuestras acciones hacia un futuro saludable y sostenible”, afirmó David Boyd relator de la ONU (Foto: Archivo/ONU)

Ciudad de México (apro).– El mundo necesita actuar de forma urgente para responder a la crisis del agua, advirtió David Boyd, relator especial sobre derechos humanos y medio ambiente de las Naciones Unidas.

Al presentar el informe Derechos humanos y Crisis de agua, el experto independiente recordó que la mitad de la población mundial vive sin un saneamiento adecuado y que más de tres mil millones de personas carecen de acceso a agua potable o enfrentan escasez periódica de agua.

El cambio climático, afirmó, se ha convertido en un multiplicador de riesgos que agrava la contaminación, la escasez y los desastres.

Además, resaltó que tres cuartas partes de todos los desastres naturales en los últimos 20 años estuvieron relacionados con el agua.

Boyd explicó que el uso humano del agua, su contaminación y la degradación de los ecosistemas acuáticos continúan acelerándose debido al crecimiento económico y de la población, la emergencia climática, el cambio de uso de la tierra, el extractivismo, así como por un uso ineficiente del agua y una planificación, regulación y aplicación deficientes.

Estas situaciones, comentó, tienen un impacto importante en los derechos a la vida, la salud, el agua, el saneamiento, la alimentación, un medio ambiente saludable, un nivel adecuado de la vida, el desarrollo, la cultura y los derechos del niño.

“Dados los impactos devastadores de la crisis mundial del agua en la vida, la salud y los derechos humanos, se deben tomar medidas correctivas de manera rápida y sistemática, con prioridad en mejorar las condiciones de las personas más vulnerables”, señaló.

Boyd llamó a los países a seguir cinco pasos clave para abordar la crisis mundial del agua: preparar una evaluación de su estado; realizar una iniciativa de mapeo legal; desarrollar planes basados en los derechos humanos; implementar y hacer cumplir las leyes, regulaciones y estándares; evaluar los avances y fortalecer las acciones para asegurar el cumplimiento de los derechos humanos.

Además, les pidió desarrollar capacidad humana, financiera e institucional e informar e involucrar al público, en particular a las mujeres y los grupos vulnerables y marginados durante cada paso del proceso.

El experto insistió en que el acceso seguro y suficiente al agua, así como ecosistemas acuáticos saludables, son elementos sustantivos del derecho a un medio ambiente saludable, tal como lo reconocen los tribunales regionales, las leyes y la jurisprudencia nacional.

“Una perspectiva de derechos humanos puede servir como catalizador para una acción acelerada para lograr agua segura y suficiente, empoderar a quienes trabajan para proteger y conservar el agua y guiar nuestras acciones hacia un futuro saludable y sostenible”, concluyó.

Author: Página 24

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