“Hay Tendencia al Consumo de Estos Productos”
Por Benny Díaz

Bebidas, cereales azucarados, botanas y dulces aumentan riesgo de mortalidad (Foto: Archivo/ Rogelio Morales/ Cuartoscuro)
A pesar de los esfuerzos que se hacen desde varios frentes y que se ha puesto etiquetado para alertar sobre el exceso de calorías, grasas, sodio, etcétera, la tendencia en México es que los adultos sigan siendo irresponsables con los niños al permitir el consumo de alimentos ultrprocesados, causa principal de la alta incidencia de sobrepeso, obesidad, diabetes y cáncer.
Así lo dio a conocer Joaquín Marrón Ponce, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública, en conferencia de prensa virtual organizada por El Poder del Consumidor.
Actualmente existe un aumento en el consumo de productos ultraprocesados alrededor del mundo. En 2013, México ocupó el cuarto lugar de 80 países analizados en ventas de ultraprocesados y el primero en países de Latinoamérica, con 214 kilogramos de productos ultraprocesados per cápita anuales, de acuerdo a un estudio realizado por la Organización Panamericana de la Salud.
Se estima que los mexicanos hemos triplicado las compras de productos ultraprocesados entre 1984 a 2016; lo cual es alarmante, ya que su consumo habitual se ha asociado con diversos desenlaces negativos en la salud. Por ejemplo, en niños su consumo se ha asociado a dislipidemias; en adolescentes, con riesgo de síndrome metabólico; y en adultos, con sobrepeso, obesidad, diabetes, cáncer y consecuentemente la muerte derivada de enfermedades crónico degenerativas asociadas a la alimentación.
Recientemente se han publicado estudios que describen una asociación directa entre el consumo de ultraprocesados y mayor riesgo de muerte.
Durante 19 años se dio seguimiento a un sector de la población estadounidense, específicamente aquellos adultos que consumían productos ultraprocesados en un promedio de cuatro veces al día. Entre estos alimentos se encuentran bebidas y cereales azucarados, botana salada, dulces, etcétera y tuvieron 31 por ciento más riesgo de mortalidad en comparación con los individuos cuyo consumo fue más bajo. Esto puede explicarse debido a que estos productos contribuyeron a una ingesta mayor de grasas saturadas y azúcares añadidos y, por el contrario, contribuyeron muy poco a la ingesta de fibra, vitaminas y minerales; por lo que son productos predominantes en dietas de baja calidad nutrimental.
En los últimos años ha incrementado la ingesta de calorías en la dieta del mexicano. Utilizando los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012 de México, se encontró que el consumo de ultraprocesados contribuyó de manera importante a la ingesta de azúcares añadidos, grasas saturadas y calorías, así como a una baja ingesta de fibra. También explicó que México es el principal consumidor de ultraprocesados en América Latina con 214 kilogramos per cápita; por lo que es necesario fomentar políticas públicas que desincentiven su consumo entre los mexicanos, como son el impuesto a las bebidas azucaradas y el etiquetado frontal de advertencia, entre otras.
Ante el panorama epidemiológico en México, se demuestra la urgente necesidad de hacer un cambio en los patrones de consumo de productos ultraprocesados para prevenir nuevas muertes asociadas a la ingesta de estos alimentos en nuestro país. Esto implica una transición de la alimentación, pasando del consumo de productos ultraprocesados a alimentos naturales y agua natural.







