Hablar de “Crímenes Pasionales”, se Adelanta a las Investigaciones
Por Benny Díaz

Sergio Delfino Vargas, presidente de la Confederación Nacional de Asociaciones de Abogados de México (Foto: Archivo)
Para Sergio Delfino Vargas, presidente de la Confederación Nacional de Asociaciones de Abogados de México (Concaam), la Fiscalía General del Estado y sus agentes investigadores no pueden determinar en unas cuantas horas que los feminicidios “son crímenes pasionales” y prácticamente dar por concluido el caso, porque hay que abrir varias líneas de investigación e ir más a fondo en los crímenes arteros que lesionan a la sociedad.
En entrevista, el abogado aseguró que los agentes ministeriales no deben adelantarse y decir que lo ocurrido en el caso de Estephanie fue resultado de un arranque de celos de la mujer que se cree era la novia formal del hombre que embarazó a la víctima de feminicidio.
La brutalidad con la que fue ultimada es motivo para que se investigue más a fondo en lugar de que en unas cuantas horas todo haya quedado claro para las autoridades.
Además, este caso en específico es para que las autoridades y la sociedad en general reflexionen sobre qué es lo que se está haciendo mal. Se deben implementar políticas públicas para que las mujeres dejen de tener miedo y se animen a denunciar cualquier tipo de violencia, ya que se llega a esos extremos porque previamente hubo una serie de situaciones que la detonaron, las cuales pueden ser prevenibles para garantizar la vida de las féminas.
No sólo se trata de trabajar en el “tejido social”, como siempre se dice en el discurso cuando ocurre una muerte de esa naturaleza, sino ponerse realmente a trabajar en todos los ámbitos para crear leyes que garanticen la seguridad y castiguen los actos de abuso y violencia, vengan de quien vengan.
Hasta hace muy poco se creía que los hombres eran quienes violentaban a las mujeres, ahora ya quedó demostrado que no es así, porque el género parece que poco tiene que ver cuando no hay control de las emociones. Y se puede llegar a actos aberrantes y terribles como el asesinar y mutilar a una persona que, en este caso, para colmo estaba embarazada; por lo que se cortaron de tajo y sin miramientos dos vidas.
En ese sentido, el abogado también se pronunció para que los colectivos que defienden los derechos de las mujeres “se involucren de verdad” en buscar soluciones y prevenir este tipo de actos, y no sólo afirmar que la opresión es resultado del machismo. Ya quedó claro que la violencia no es cuestión de género, sino de personas que no son capaces de discernir entre lo que es y no debe ser.
La violencia, en cualquiera de sus manifestaciones, no se puede tolerar. En el caso de los feminicidios es la muestra de que la sociedad requiere de un cambio y de una reestructura desde lo más profundo, que es el hogar.
La pérdida de valores y un amor mal entendido, aderezado con inseguridad y emociones tan negativas como los celos, desencadenan actos de suma brutalidad, como la muerte de Estephanie; pues haya sido el motivo que sea, de ninguna manera tenía que terminar con quitarle la vida. Algo tan brutal debe ser castigado con severidad sin importar que el verdugo haya sido otra mujer.







